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Los manifestantes, que piden por los derechos de padres divorciados para ver a sus hijos, son los mismos que participaron en el pasado de protestas similares en el palacio de Buckingham, en la Torre de Londres y en el Parlamento británico, esta última arrojándole polvo púrpura en un condón a Blair.
Los activistas se subieron este mediodía al balcón del Foreign Office (Cancillería) y desplegaron una pancarta que leía en grandes letras: "Acceso denegado. No permitan que el Laborismo les impida ser Superpapás".
Poco después, efectivos de Scotland Yard hicieron descender los manifestantes, utilizando escaleras y sogas.
Un portavoz de la cancillería británica confirmó el incidente y aclaró que la Policía de Londres investiga el hecho. "Aquí dentro seguimos trabajando como de costumbre. La policía se está encargando del incidente", precisó el vocero diplomático.