24 de marzo 2004 - 00:00

Para Kerry, Chávez apoya a los "narcoterroristas"

John Kerry
John Kerry
Miami y Caracas (AFP, ANSA, Reuters) - Si John Kerry gana las elecciones estadounidenses y Hugo Chávez sigue siendo presidente de Venezuela, el mandatario venezolano, lejos de encontrar un «hermano ideológico» como en algún momento se esperanzó, deberá enfrentarse a alguien que cree que George W. Bush no ejerce suficiente presión ante el «proceso antidemocrático» que vive Venezuela.

El aspirante demócrata a la presidencia acusó a Bush de actuar con vacilación frente a Chávez, a quien considera hostil con la democracia y con Estados Unidos, y sostén de guerrilleros y «narcoterroristas» colombianos. «Muy a menudo en el pasado este gobierno (de Bush) ha enviado señales contradictorias en apoyo de procesos antidemocráticos en nuestro hemisferio, incluyendo a Venezuela», dijo Kerry en una declaración publicada en el sitio oficial de su campaña en Internet.

• Presión

Kerry afirmó en Internet que «con el futuro del proceso democrático en un momento crítico enVenezuela, debemos trabajar para ejercer la mayor presión internacional posible sobre el presidente Chávez».

También el candidato presidencial atacó directamente la relación entre Chávez y Castro, asegurando que ha provocado « serios cuestionamientos» sobre su compromiso «con un gobierno verdaderamente democrático».

Hace dos semanas, Chávez alabó públicamente al candidato demócrata, a quien comparó con el asesinado mandatario estadounidense John F. Kennedy y consideró un « hermano» ideológico.


Kerry hizo caso omiso a este apoyo y alertó que las políticas de Chávez eran «dañinas para nuestros intereses».

En tanto,
la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Venezuela propinó un nuevo golpe a opositores al presidente Hugo Chávez, al anular un fallo anterior que validó unas 800 mil firmas presuntamente irregulares, que respaldan un llamado a referendo para desalojarlo del poder.

En un capítulo más de la batalla legal, los magistrados anularon una decisión del 15 de marzo de la Sala Electoral del políticamente dividido máximo tribunal, que había ordenado a las autoridades electorales validar 876.017 firmas en disputa que apoyaron la petición de referendo y que habían sido objetadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) por tener caligrafía muy parecida, lo que despertó sospechas de que se trató de apoyos irreales.

Una decisión final podría ser alcanzada en el máximo tribunal en pleno, compuesto por 20 magistrados, pero los analistas creen que la maraña legal impedirá llamar a consulta antes del 19 de agosto, por lo que si Chávez fuera revocado, asumiría el vicepresidente,
José Vicente Rangel, y no se convocaría a nuevas elecciones. La ahora revertida decisión ordenaba que las firmas objetadas por haber sido recogidas en planillas con «caligrafía similar» podrían sumarse al 1,8 millón declaradas válidas por el CNE a principios de mes. Ese número daba a la oposición un potencial total de 2,7 millones de firmas válidas, por encima de las 2,4 millones requeridas.

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