Unas 40 personas, entre manifestantes y policías, resultaron heridos hoy durante los graves disturbios ocurridos en las calles de Asunción tras las leves penas que recibieron los directivos del supermercado' Ycuá Bolaños, donde 364 personas murieron en agosto del 2004 al quedar atrapadas en un incendio.
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Cerca de un millar de sobrevivientes y familiares de las víctimas reaccionaron con furia cuando el tribunal oral, por dos votos contra uno, calificó la tragedia de "homicidio culposo", figura que contempla penas de hasta cinco años de prisión.
El presidente Nicanor Duarte Frutos negó esta noche que estuviese por declarar el "estado de excepción" en el país y descartó "por ahora" que requiera de la intervención de las fuerzas armadas para restablecer el orden.
El gobierno paraguayo acusó a presuntos "infiltrados" de los graves destrozos que se sucedieron en repudio de la sentencia judicial, consigna un despacho de la agencia Ansa.
La furia de los familiares continuaba esta noche y había escaramuzas con la policía, entre barricadas, fogatas y automóviles destrozados.
Los familiares de las víctimas habían exigido que los dueños de "Ycuá Bolaños" -Juan Pío Paiva y su hijo, Daniel Paiva- fueran imputados de "homicidio doloso", delito que puede ser castigado con una pena de hasta 25 años de reclusión.
Sin embargo, por dos votos contra uno, el tribunal consideró que los Paiva son responsables de "homicidio culposo", que se castiga con un máximo de cinco años de prisión.
El público presente en la sala judicial reaccionó con violencia intentando llegar hasta los jueces y causó destrozos dentro del recinto, cuando se leyó la sentencia.
La custodia de la policía paraguaya utilizó gases lacrimógenos para reprimir al público que buscaba agredir a los miembros del tribunal.
La violencia prosiguió afuera del recinto y los agentes antimotines formaron un cordón frente a la sede del tribunal, que funcionó en el estadio polideportivo del Comando Logístico de las Fuerzas Armadas.
Los policías y los familiares de las víctimas volvieron a enfrentarse luego en las inmediaciones de otro local de "Ycuá Bolaños", hacia donde se dirigieron con la intención de quemar el comercio, según gritaban algunos.
Los manifestantes tomaron el local tras duros enfrentamientos con la policía, que recurrió a camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balines de goma.
Un vocero del Servicio de Emergencias Médicas del gobierno informó que en ese local fueron atendidos unos 15 heridos de balines de goma y que seguía aumentando el número de lesionados.
Entre estos últimos figuran el médico Roberto Almirón, que perdió un hijo en el incendio del supermercado y es un conocido dirigente de las víctimas y familiares, y el cantautor Ricardo Fleche, quien acudió para apoyar a los manifestantes.
"Sabíamos que el tribunal iba a fallar en contra de las víctimas", comentó Almirón.
"Las llamas se volvieron a encender en nosotros", dijo una mujer sobreviviente de la tragedia, al escuchar la sentencia.
En el incendio del "Ycuá Bolaños" fallecieron 364 personas y otras 500 padecieron diversas secuelas, según los testimonios escuchados durante el juicio oral y público.
Las puertas del local fueron cerradas desde adentro al declararse el incendio por el guardia Daniel Areco, quien admitió haber recibido la orden de los propietarios, para que los clientes no pudieran marcharse sin pagar sus cuentas.
Voceros de las víctimas habían anticipado hace algunos días a modo de versión que los acusados desembolsaron "grandes cantidades de dinero para comprar a los jueces".
Durante los enfrentamientos de hoy, vehículos de los fiscales y patrulleros policiales fueron destrozados y la avenida Fernando de la Mora, frente al local del supermercado, parecía un campo de guerra, con humaredas de cubiertas quemadas, barricadas y cascotes utilizados de proyectiles.
En el interior del supermercado los manifestantes derribaron y destruyeron las góndolas con mercaderías, y según el canal 9 de televisión paraguaya, hubo saqueos y la caja registradora fue totalmente violentada.
Los manifestantes gritaron consignas contra "jueces corruptos" y "gobierno corrupto", incluyendo diatribas contra Duarte Frutos y miembros de la Corte Suprema de Justicia.
El ministro del interior, Rogelio Benítez, afirmó que "hubo infiltrados" entre los familiares de las víctimas, que supuestamente fueron los responsables de los destrozos.
"Hubo elementos infiltrados en esta manifestación, gente que no tenía nada que ver con las víctimas", dijo el ministro en declaraciones al periodismo.
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