El gobierno de Alan García enfrentó hoy manifestaciones masivas de protesta en varias regiones de Perú, en la mayor ola de conflictos a días de cumplir el primer año de gestión, que derivaron en la muerte de una niña y una docente en enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y la Policía.
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Las acciones de violencia entre el martes y hoy causaron dos muertes, una niña alcanzada por una piedra y una maestra que al parecer perdió la vida a manos de agentes policiales, según informó una agencia internacional.
Las principales centrales sindicales se unieron a organizaciones populares, grupos de izquierda y con autoridades de gobiernos regionales y municipales para protestar contra la política económica del gobierno de García, quien ayer minimizó estas acciones.
Una concentración de trabajadores se realizó en la céntrica Plaza San Martín de Lima, donde el secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Perú, Mario Huamán, fustigó la política económica, social y laboral del gobierno.
Entre los oradores estuvo el ex candidato presidencial y dirigente nacionalista Ollanta Humala, a quien el gobierno acusó de estar detrás de protestas y movilizaciones.
Asimismo, autoridades y representantes del oficialismo recurrieron al argumento de una influencia extranjera en el malestar que expresa esta ola de protestas.
Así, el congresista Mauricio Mulder declaró que Humala es "un asalariado" del presidente venezolano, Hugo Chávez, mientras el jefe de gabinete, Jorge del Castillo, habló de injerencia del gobierno venezolano.
Esa "injerencia", dijo, se expresa en la instalación de una oficina de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), la región surandina de Puno.
Pero los paros y manifestaciones, que coinciden con una huelga general indefinida que realizan cerca de 300 mil maestros para rechazar la ley de carrera pública magisterial, se realizan para reclamar mejoras económicas y que el presidente García cumpla con sus promesas de campaña.
Los trabajadores del magisterio realizan protestas callejeras, mientras los agricultores afiliados a la Confederación Nacional Agraria hicieron lo propio durante un paro de 48 horas.
Luis Castillo, secretario general de la Federación de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos, anunció que su gremio de unos 90 mil afiliados se plegó a los reclamos.
La protesta, que en algunas regiones tiene el carácter de indefinida, se inició con el bloqueo de importantes carreteras y puentes del interior del país, mientras los dirigentes agrupaban en plazas públicas a miles de manifestantes que corearon lemas en contra del mandatario y exigieron su renuncia inmediata.
Los huelguistas reclamaron al gobierno el respeto a las leyes laborales, la suspensión de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente, entre otras demandas.
Del Castillo afirmó que las protestas tienen un "evidente corte político para desestabilizar al gobierno", y justificó el recurso de las Fuerzas Armadas porque "los extremistas pretenden tomar por asalto instalaciones básicas y causar daño a la propiedad pública y privada".
Los hechos de mayor violencia ocurrieron en las primeras horas cuando un grupo de manifestantes irrumpió en el aeropuerto de la ciudad altiplánica de Juliaca, en la región Puno, donde según la versión oficial causó destrozos graves e incendió una caseta de vigilancia de la terminal.
La policía también investiga la muerte de una niña de 12 años, que falleció luego de recibir un golpe en la cabeza durante una refriega de la policía con miembros del sindicato de maestros en la ciudad de Apurima, en el sureste andino.
También se informó que una profesora murió hoy como consecuencia de los golpes que recibió de manos de policías antimotines en Lima.
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