Lula da Silva durante un acto con camioneros en el estado de San Pablo. Algunos temen que las denuncias de corrupción terminen imponiendo una tendencia populista en el gobierno.
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Según Lula da Silva, sólo con una investigación profunda de esas acusaciones «los hombres públicos podrán transformarse en personas que tengan credibilidad ante la opinión pública, porque no siempre la historia de Brasil permitió que esto suceda». El mandatario subrayó que, pese a las investigaciones, su gobierno continúa trabajando.
Las últimas encuestas verificaron que la imagen de Lula comienza a verse mellada por los escándalos, aunque sigue siendo el político más popular de Brasil y favorito para alcanzar la reelección en octubre del año próximo.
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