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El acuerdo surgió ayer de una ronda de conversaciones entre oficialistas y opositores con participación de la mediación internacional, pero se complicó hoy cuando Kuchma se negó, en principio, a sustituir al primer ministro.
Los bloques del Parlamento (Rada) habían acordado, a su vez, vincular la aprobación de la reforma constitucional con cambios en las Comisión y las leyes electorales y la destitución del gabinete de Yanukóvych, el candidato presidencial oficialista.
La decisión finalmente adoptada hoy por Kuchma destrabó al parecer el cumplimiento de todo el acuerdo para solucionar la crisis política que afecta a Ucrania y genera seria tensión entre Rusia, favorable a Yanukóvych, y Estados Unidos y la Unión Europea (UE), que respaldan a Yúschenko.
La crisis en esta estratégica ex república soviética estalló tras la polémica segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 28 de noviembre pasado, en las que fue declarado vencedor el primer ministro Yanukóvych.
La semana pasada, el Tribunal Supremo hizo lugar a las acusaciones de fraude de Yúshchenko y ordenó repetir el balotaje el próximo 26 de diciembre.
Luego de una reunión con mediadores internacionales, entre ellos el jefe de la diplomacia de la UE, el español Javier Solana, el mismo Kuchma dijo anoche la prensa haber aceptado dos de las tres exigencias de la oposición.
Pero horas más tarde emitió un comunicado en el que afirmó que "no se llegó a ningún acuerdo, y en vez de una declaración de la mesa de negociaciones, hubo sólo una declaración para la prensa". Yúschenko exige cambios en la ley y comisión electorales, la renuncia del gobierno de Yanukóvych y la recomposición de la Comisión electoral, a cambio de una reforma constitucional que recorte los poderes presidenciales a partir de abril próximo.
Kuchma acusó al partido Nuestra Ucrania, de Yúshchenko, de frustrar un acuerdo para que el Parlamento apruebe las reformas, pero el líder opositor dijo que esa bancada había votado ayer en contra a la espera de las contrapartidas pactadas.
La crisis política afectó seriamente la economía de Ucrania. Las autoridades decretaron un corralito bancario para evitar una extracción masiva de fondos. El déficit fiscal pasó de cero a 1.000 millondes de dólares en septiembre-octubre. El "terremoto" ucraniano también revivió viejas tensiones de la Guerra Fría. Rusia apoyó a Yanukóvych y acusó a Estados Unidos de interferir en los ex estados soviéticos.
Las diferencias de Rusia con Estados Unidos y la UE se hicieron patentes hoy en la reunión del Consejo de Ministros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), en Sofía, Bulgaria, que culminó sin la habitual declaración final. El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell y su par ruso, Serguei Lavrov, mantuvieron una breve reunión al margen de la cumbre, pero no se informó de su contenido.
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