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Según los especialistas en derecho penal internacional, se trata del juicio más importante de este tipo desde los tribunales de Núremberg y Tokio contra los criminales nazis y sus acólitos, tras la Segunda Guerra Mundial. Está previsto que el juicio dure dos años.
Ante numeroso público, entre invitados y prensa, congregado en el TPIY, un antiguo edificio de seguros reconvertido para sus actuales funciones, el segundo responsable de la acusación, Geoffrey Nice, aseguró que el juicio se llevará a cabo de una forma neutral y no dejándose llevar por las emociones.
La fiscal jefe, Carla Del Ponte, con toga negra y blanca, saludó brevemente a sus compañeros juristas antes de que Milosevic, de 60 años, entrase a la sala oval del Alto Tribunal de las Naciones Unidas, exactamente a las 9:30 hora de La Haya.
"Nadie está por encima de la ley (...) esto es una prueba de que nunca como hasta ahora habíamos visto a la justicia internacional en acción", aseguró Del Ponte.
"Estos crímenes nos tocan a cada uno de nosotros estemos donde estemos porque ofenden nuestra dignidad humana", aseguró.
Del Ponte indicó que su principal misión en el juicio es "que se oigan las voces de las víctimas. Muchas de ellas no pueden estar aquí, porque no han sobrevivido", subrayó.
Milosevic, en su condición de presidente, primero de Serbia y luego de Yugoslavia, estaba al corriente de los crímenes cometidos pero "¿por qué no hizo nada para ponerles freno?", se preguntó Del Ponte.
"No se deben buscar ideales políticos detrás de los hechos", advirtió Del Ponte. "No se trata de convicciones ni de patriotismo u honor. Era una cuestión de poder personal", añadió en referencia a las motivaciones por las que actuó Milosevic.
Casi impertérrito, con traje negro, camisa y corbata azules, Milosevic fue escoltado por cuatro guardaespaldas armados de las Naciones Unidas hasta el sillón azul del Tribunal, situado en un barrio residencial de La Haya. Hoy, sin embargo, no le fue concedida la palabra.
Durante unos veinte minutos, del Ponte explicó, en pie, por qué Milosevic debe ser juzgado por los crímenes cometidos en tres conflictos, Kosovo, Croacia y Bosnia.
También se narró una de las masacres cometidas en Bosnia, en la que 45 miembros de una gran familia fueron asesinados, quemados vivos en el interior de una casa, por serbios. Entre ellos había una mujer que dio a luz poco antes a un bebé, mientras huía. "El llanto del niño se pudo oír durante horas", declaró Nice.
Para explicar el porqué del proceso a Milosevic, del Ponte propuso ante su auditorio recordar las escenas diarias de horror y sufrimiento que fueron reveladas tras las investigaciones. "Los hechos por sí mismos fueron destacables y un nuevo término, 'limpieza étnica', se hizo de uso frecuente en nuestro lenguaje", aseguró.
"Algunos de los hechos que han sido presentados (en el acta de acusación) rozan casi el salvajismo medieval y la crueldad calculada, que fue más allá de los límites que legitima la guerra", declaró Del Ponte ante el TPIY, creado por las Naciones Unidas en 1993.
Del Ponte insistió en que Milosevic será juzgado únicamente por su "responsabilidad penal individual", un punto que todos los anteriores fiscales, Richard Goldstone y Louise Arbour, también se esforzaron en subrayar en cada uno de los juicios a los que asistieron.
La puntualización es importante ya que en las anteriores comparecencias preliminares, Milosevic rechazó insistentemente reconocer la competencia del TPIY por -aseguró- el sentimiento antiserbio que mueve a sus responsables.
Por ello, Del Ponte se esforzó en decir que no se trata en este caso de juzgar a ningún Estado. "Las acusaciones no se refieren a una población en su conjunto, por ser culpable colectivamente de los crímenes, incluido el de genocidio".
A diferencia de sus predecesores de Tokio y Núremberg, el TPIY no puede imponer condenas de muerte. La máxima pena que contemplan sus estatutos es la cadena perpetua. Dos de los acusados más prominentes además de Milosevic, el ex líder serbobosnio Radovan Karadzic y su ex jefe militar, el general Ratko Mladic, siguen prófugos.
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