Washington (AFP) - La ex prisionera de guerra Jessica Lynch, internada en un hospital militar en Landstuhl (Alemania) tras ser rescatada por comandos estadounidenses, se defendió de los iraquíes que habían atacado su unidad disparando hasta quedar sin municiones, antes de ser capturada, según la prensa.
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La soldado Lynch, de 19 años, «continuó disparando contra los iraquíes incluso después de haber sido herida de bala en varias ocasiones y después de haber visto varios soldados de su unidad morir alrededor de ella en el combate del 23 de marzo», según reseñó «The Washington Post», que citó a un responsable estadounidense.
La joven «combatió con valentía, y le dio a varios soldados enemigos (...) disparando hasta que no tuvo más municiones», precisó el diario. «Combatió a muerte. No quería ser tomada viva», dijo el responsable.
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