23 de julio 2014 - 14:42

Regresaron a Holanda los restos de las víctimas del avión de Malaysia Airlines

Cuarenta féretros de madera, sin nombre, fueron recibidos en la base militar de Eindhoven, Holanda, por las máximas autoridades y reyes del país, las primera víctimas del avión de Malaysia Airlines abatido en el este de Ucrania.

Militares transportaron cada uno de ellos en forma solemne desde el interior de dos aviones a los coches fúnebres.

Holanda está desorientado por el dolor, la rabia y la imposibilidad de explicar las razones de la tragedia que mató a 193 compatriotas, de un total de 298 personas a bordo del vuelo MH17.

"Todos conocíamos a al menos una persona ligada de algún modo a alguien que estaba en ese avión", dice uno de los tantos holandeses que deja flores en el ingreso del aeropuerto de Eindhoven, desde donde partieron las 298 personas convencidas de que llegarían a Kuala Lumpur el jueves pasado.

Es por eso que el luto nacional decretado este miércoles en Holanda es todavía más sentido, y las miles de personas que se acercaron hasta Eindhoven, distante 100 kilómetros de Amsterdam, tienen a alguien por el cual llorar.

Holanda no estaba lista, ni siquiera para trasladar a todas las víctimas a casa, y hoy llegaron los restos de las primeras 40, las que los expertos holandeses lograron recomponer lo más rápido posible.

Dieciséis féretros viajaron a bordo de un C130 holandés y veinticuatro en uno más grande, un C17 australiano.

Las autoridades aseguran que los otros féretros llegarán en los próximos días, y a todos se les recibirá con los máximos honores.

Este miércoles estuvieron presentes el premier Mark Rutte, los reyes Guillermo y Máxima, además de ministros y representantes de los 17 estados de donde provenían las víctimas.

El dolor de los miles de familiares y amigos de los 193 pasajeros holandeses no se calma con los honores militares dispensados y la presencia de la pareja real, bajo un sol de verano (boreal) en la pista del aeropuerto militar hasta que el último féretro fue cargado en un coche mortuorio.

El dolor no se atenuó con los minutos de silencio, incluso en instituciones europeas, y las banderas a media asta en todo el país.

Los féretros no tienen un nombre por el momento, sin lo cual no se puede hacer un verdadero duelo.

Muchos restos no fueron aún recogidos, denunciaron el premier australiano, Tony Abbott, y la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), encargada de recibir en Ucrania los cadáveres, por lo que nadie puede garantizar a los familiares de las víctimas la certeza de que pertenecen a su ser querido.

Parientes y amigos, que los esperaban al regreso del viaje a Malasia, deben esperar aún. Tras la llegada de los primeros cuerpos, la identificación comenzó esta noche en la base militar de Hilversum, cerca de Amsterdam, y podrá durar meses.

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