Renunció jefe de seguridad de San Pablo en medio de la ola de violencia
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Desde octubre se registraron unos 300 asesinatos, varios de ellos de uniformados.
En San Pablo, la capital económica de Brasil con 22 millones de personas en su área metropolitana, se estima que en octubre hubo unos 145 asesinatos, casi el doble en comparación con el mismo mes del año pasado, según recuentos de la prensa.
Hasta la fecha, ya se contarían unos 300 muertos, casi un centenar de ellos policías militares asesinados en supuestos ataques ordenados desde las prisiones por bandas criminales.
Los ataques en San Pablo son atribuidos al Primer Comando de la Capital o 'PCC', una banda creada en 1993 por prisioneros de la cárcel de máxima seguridad de Taubaté, cercana a San Pablo, y que hoy opera dentro y fuera de los presidios del estado, ordena asesinatos de policías, tráfico de droga y otros crímenes.
Según algunos analistas, la ola criminal habría sido ordenada por el PCC como venganza contra violentos operativos policiales que tenían la aprobación de las autoridades.
En mayo de 2006, una ola de ataques violentos atribuidos al PCC paralizó San Pablo y dejó más de 170 muertos en un mes.
Sólo a fines de noviembre se comunicarán oficialmente las cifras de homicidios de octubre.


