Renunció jefe de seguridad de San Pablo en medio de la ola de violencia

Mundo

El secretario de Seguridad del estado de San Pablo renunció a su cargo, en medio de una ola de violencia que dejó unos 300 muertos desde octubre según cifras de la prensa, varios de ellos policías militares, informó el gobernador Geraldo Alckmin.

"Reconocemos las dificultades que estamos pasando y vamos a redoblar esfuerzos en este trabajo", declaró Alckmin a la prensa al anunciar la renuncia del secretario Antonio Ferreira Pinto, un expolicía militar.

"El secretario trabajó con nosotros casi siete años, fue un buen secretario de Administración Penitenciaria y secretario de Seguridad Pública. Puso su cargo a disposición", añadió el gobernador.

Pero Ferreira Pinto fue citado en la prensa señalando que el gobernador le pidió dejar el cargo para reformar la secretaría de cara a esta crisis.

En reemplazo de Ferreira Pinto asumirá este jueves el exprocurador general de Justicia, Fernando Grella Vieira, quien aseguró este miércoles al sitio de noticias G1 que el plan de seguridad del estado necesita ser mejorado.

"Esta ola de violencia es un gran problema. Será necesario mucho trabajo y empeño para revertir ese cuadro", declaró.

En San Pablo, la capital económica de Brasil con 22 millones de personas en su área metropolitana, se estima que en octubre hubo unos 145 asesinatos, casi el doble en comparación con el mismo mes del año pasado, según recuentos de la prensa.

Hasta la fecha, ya se contarían unos 300 muertos, casi un centenar de ellos policías militares asesinados en supuestos ataques ordenados desde las prisiones por bandas criminales.

Los ataques en San Pablo son atribuidos al Primer Comando de la Capital o 'PCC', una banda creada en 1993 por prisioneros de la cárcel de máxima seguridad de Taubaté, cercana a San Pablo, y que hoy opera dentro y fuera de los presidios del estado, ordena asesinatos de policías, tráfico de droga y otros crímenes.

Según algunos analistas, la ola criminal habría sido ordenada por el PCC como venganza contra violentos operativos policiales que tenían la aprobación de las autoridades.

En mayo de 2006, una ola de ataques violentos atribuidos al PCC paralizó San Pablo y dejó más de 170 muertos en un mes.

Sólo a fines de noviembre se comunicarán oficialmente las cifras de homicidios de octubre.

Dejá tu comentario