Más de cuarenta militares estadounidenses murieron desde que EE.UU. anunció el pasado 1 de mayo el fin de las operaciones bélicas en Irak. Sin embargo, la oposición a las tropas norteamericanas también crece entre la población civil. En el corazón agrícola de Irak, duramente atacado por EE.UU. en busca de leales al derrocado presidente Saddam Hussein, la resistencia es un fantasma que divide a la población.
«Aquí siempre hemos estado en contra de Saddam Hussein. Nadie lo apoyaba en este pueblo.
Al Dhulaiya fue uno de los principales objetivos de la operación «Ataque a la Península», lanzada la semana pasada por el ejército de Estados Unidos en busca de armas y elementos hostiles fieles al derrocado presidente iraquí.
Dejá tu comentario