27 de junio 2008 - 00:00

Revela Norcorea plan nuclear y EE.UU. levanta sanciones

George W. Bush anunció ayer el desarmenuclear de Corea del Norte en el Jardín delas Rosas de la Casa Blanca.
George W. Bush anunció ayer el desarme nuclear de Corea del Norte en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca.
Pekín y Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Corea del Norte entregó ayer a China una declaración detallando sus programas nucleares, el primer paso hacia la renuncia de sus ambiciones en ese campo, que fue saludado por la comunidad internacional, aunque no faltaron las reservas, particularmente de Washington.

China, que centraliza las conversaciones diplomáticas a seis bandas (Estados Unidos, China, Corea del Norte, Corea del Sur, Rusia y Japón) confirmó que había recibido el documento, cuyo contenido no fue revelado.

En respuesta, el presidente George W. Bush ordenó inmediatamente el levantamiento de las sanciones contra Pyongyang, uno de los integrantes del famoso «eje del mal», y notificó al Congreso su intención de retirarlo de la lista de Estados que apoyan el terrorismo, tras un período de observación de 45 días.

De todos modos, Bush le advirtió al régimen comunista de Kim Jon-Il que no tome «malas decisiones» y continúe cumpliendo las condiciones de su desnuclearización o sufrirá «otras consecuencias». El Tesoro norteamericano dijo que las sanciones financieras para combatir el lavado de dinero y la proliferación de armas seguirán en su lugar, pese a la flexibilización de otras medidas.

«Nuestro objetivo final continúa siendo claro: una Península de Corea estable y pacífica, donde la gente esté libre de opresión, libre de hambre y de enfermedades, y libre de armas nucleares. El camino hacia esa meta sigue siendo largo, pero hoy hemos dado un paso importante en la dirección correcta», explicó el presidente norteamericano.

Con la guerra en Irak sin resolver y una disputa creciente por el programa nuclear iraní en el último tramo de la Presidencia de Bush, su gobierno espera que los avances con Corea del Norte ayuden a rescatar su legado de política externa.

Esta declaración, que había sido prometida para fines de 2007, pone fin a un primer ciclo de laboriosas negociaciones internacionales, iniciadas en 2003. «El armamento deberá ser detallado en una etapa posterior. Actualmente, el objetivo de la declaración consiste en hacer un repertorio de todos los materiales, instalaciones y programas nucleares», había dicho el martes el jefe de los negociadores estadounidenses, Christopher Hill. En un gesto de compromiso, Corea del Norte demolerá mañana, ante varios medios de comunicación internacionales, la torre de enfriamiento del complejo de Yongbyon.

Corea del Sur calificó la declaración como «punto de partida crucial» con miras a un desarme completo, mientras el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lo describía como un paso «muy alentador».

Corea del Norte realizó su primer ensayo atómico en octubre de 2006. Según el Instituto para las Ciencias y la Seguridad Internacional de Washington, Pyonyang dispone de entre 46 y 64 kilos de plutonio, de los cuales entre 28 y 50 kilos fueron separados, o sea, suficientes para fabricar entre 5 y 12 bombas atómicas.

  • Candidatos

    Los candidatos presidenciales estadounidenses, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, recibieron la declaración con reservas. En un comunicado, Mc-Cain dijo estar satisfecho de que hayan «dado algunos resultados» las conversaciones a seis bandas. Sin embargo, «tendremos que esperar y ver cómo resulta el acuerdo final y si debemos seguir levantando sanciones», señaló.

    El aspirante demócrata a la Casa Blanca afirmó que la presentación de esa declaración representaun paso adelante, pero consideró necesarias más acciones que demuestren la buena voluntad norcoreana. Las sanciones a Corea del Norte sólo deberían levantarse «si Pyongyang cumple» sus compromisos, afirmó.

    Expertos en la prolongada disputa comentaron que la declaración es positiva, pero que lleva a los negociadores a una mayor incertidumbre sobre quién hará mayores concesiones, y cuánto otros países están dispuestos a confiar en Pyongyang.

    «Mi opinión es que dado que esta declaración particular no incluye armas nucleares ni la cantidad exacta (de ojivas) que tienen, ésa es una preocupación clave. Lo otro es si los norcoreanos han o no dejado de trabajar en el programa de enriquecimiento de uranio y cuán lejos llegó eso», dijo Lee Chung-min, profesor en la Universidad de Yonsei en Seúl.
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