Revelan que el narcotráfico financió ataque en Madrid

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Madrid (EFE, DPA, Reuters, ANSA) - Mientras documentos revelados por la prensa señalaban que el atentado del 11 de marzo en Madrid fue financiado con dinero del narcotráfico, las autoridades determinaron ayer que un tunecino -que tiene ya pedido de captura internacional- fue quien dirigió y coordinó los ataques.

El diario español «El País» informó ayer que el tráfico de drogas permitió financiar los atentados del 11-M, citando una orden de prisión dictada por el juez de la causa.

«La realización de operaciones de tráfico de droga permitió una especial relación de confianza entre concretos imputados», dice la orden de detención del juez Juan del Olmo contra HamidAhmidan y el sirio Basel Ghayoun. Esto facilitó «una financiación delictiva y la obtención de sustancias explosivas y detonadores dentro del marco de dicha especial relación, cuyo fruto final fue la explosión del 11 de marzo de 2004 en Madrid», agregó el juez en su auto de detención.

En el registro de la vivienda de Ahmidam fueron encontrados más de 20 kilos de hachís y cocaína, recordó «El País».

Por su parte, el diario «ABC» informó que los autores del atentado le dieron 30 kilos de hachís al español del que obtuvieron los 110 kilos de dinamita, el ex minero
José Emilio Suárez, uno de los 24 detenidos en la causa.

En tanto, el hombre sindicado como cerebro de los ataques es
Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias «el Tunecino», a quien la Justicia española considera «jefe y coordinador de las diferentes personas implicadas» en los atentados, que causaron 191 muertos y más de 1.500 heridos. Según la orden de captura librada el miércoles contra él y otras cinco personas, «el Tunecino» planeaba desde 2003 una acción violenta en la capital de España y fue el encargado de convencer de la necesidad de la Yihad (guerra santa) a las personas de su entorno, entre las que hay algunas detenidas por los ataques.

• Al-Qaeda

El gobierno español afirmó que la investigación se centra en el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), vinculado por los expertos en contraterrorismo a múltiples organizaciones extremistas, entre ellas la red Al-Qaeda, que se atribuyó los ataques en Madrid.

Según las investigaciones del gobierno de
José María Aznar, Abdelmajid participó activamente de las gestiones que permitieron alquilar la finca al sur de Madrid, donde se prepararon los artefactos explosivos. Los inquilinos de esta casa de campo fueron los marroquíes Jamal Ahmidan, alias «el Chino» -quien la alquiló con un pasaporte falso-, los hermanos Mohamed y Rachid Oulad, y Abdennabi Kounjaa, todos ellos también con pedido de captura internacional.

Ahmidan, según el juez, «se encuentra vinculado directamente a otros presuntos autores materiales de la colocación de los artefactos explosivos que estallaron en los trenes».

Las órdenes cursadas por el juez de la Audiencia Nacional,
Juan del Olmo, contienen el mismo relato de hechos para los seis prófugos y destacan, además, que de las investigaciones se desprende la presunta intervención en los atentados de Said Berraj, también marroquí con pedido de captura.

Según el juez, Berraj se reunió como tres presuntos miembros de la red Al-Qaeda en Estambul en octubre de 2000 y tiene vínculos con «el Tunecino» y con el sirio Ghayoun, actualmente en prisión acusado de participación en los ataques. Berraj dejó su casa y su trabajo el 9 de marzo, y el 12 de marzo comunicó que se marchaba a Marruecos al entierro de una hermana, pero la policía verificó luego que no existe tal pariente.

Un total de 24 personas fueron detenidas hasta el momento en relación con los atentados en Madrid. De ellas, 14 están en la cárcel, 5 deben prestar declaración, otras 4 están en libertad y una fue devuelta a prisión donde cumplía una pena por otros motivos.

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