El gobierno ruso incluyó este jueves a Pavel Durov, fundador de Telegram, en su lista de " terroristas y extremistas", luego de haber sido acusado de permitir que los servicios de inteligencia ucranianos utilicen su aplicación durante la guerra.
Pavel Durov fue incorporado a la lista negra del Kremlin tras ser acusado de permitir que los servicios de inteligencia ucranianos utilicen su red social durante la guerra.
Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de Telegram, quedó bajo la mira de las autoridades rusas, que lo acusan de colaborar indirectamente con Ucrania en medio del conflicto bélico.
El gobierno ruso incluyó este jueves a Pavel Durov, fundador de Telegram, en su lista de " terroristas y extremistas", luego de haber sido acusado de permitir que los servicios de inteligencia ucranianos utilicen su aplicación durante la guerra.
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Telegram es la principal red social utilizada en Ucrania y Rusia, y la administración de Vladimir Putin ha intentado reiteradas veces bloquear el acceso y frustrar su éxito para presionar a Durov a entregar datos de usuarios o empujar a los rusos a utilizar una alternativa estatal sin cifrado.
Durov nació en la ex Unión Soviética, en Moscú, por lo que es ciudadano de ese país a pesar de que hace años no entra en el territorio del país más grande del mundo. Además, tiene pasaportes de Francia, de Emiratos Árabes Unidos y San Cristóbal y Nieves. Ha entrado en contacto frecuentemente con las autoridades rusas a medida que Moscú ha ido reforzando su control sobre internet, y la guerra.
El Servicio Federal de Seguridad de la Federación de Rusia (FSB) había emitido este lunes una orden de captura internacional contra el "terrorista y extremista" Durov. Además, el franco-emiratí-ruso está dentro de una lista negra del organismo estatal de supervisión financiera, Rosfinmonitoring, que le impide -prácticamente- realizar transacciones dentro y con la Federación de Rusia. A pesar de la alerta de arresto, no está claro si otros países u organismos policiales cumplirían la petición.
El gobierno ruso recurre con frecuencia a acusaciones de "terrorismo" y "extremismo" contra dirigentes opositores, activistas y figuras públicas que abandonaron el país, una estrategia que ahora alcanzó también a Pavel Durov, creador de Telegram.
Según explicó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), la aplicación no eliminó un popular bot de citas que, de acuerdo con la versión oficial de Moscú, es utilizado por los servicios de inteligencia ucranianos para captar jóvenes rusos y sumarlos a actividades de sabotaje y terrorismo.
Hasta el momento, Durov no respondió públicamente a las acusaciones formuladas por las autoridades rusas. El empresario, que reside entre Dubái y Francia, también atravesó problemas judiciales en territorio francés.
En 2024 fue detenido por la policía francesa en el marco de una investigación vinculada a la presunta distribución de contenido ilegal a través de Telegram. Sin embargo, recuperó la libertad tras pagar una fianza mientras avanzaba el proceso.
Meses después, abandonó Francia, luego de que las autoridades levantaran la restricción que le impedía salir del país, aunque la investigación judicial continúa abierta.