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La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, aseguró que el apoyo de Moscú se mantendrá pese a las presiones internacionales. “Cuba es nuestra amiga y nuestro socio más cercano en el Caribe, no tenemos derecho a dejarla caer y, por tanto, nuestra ayuda para Cuba continuará”, afirmó durante una rueda de prensa.
En esa línea, la funcionaria cuestionó las políticas de Washington hacia la isla y denunció “presiones y amenazas sin precedentes”. También remarcó que Rusia ha sostenido históricamente su cooperación con Cuba, en contraste con el embargo comercial que Estados Unidos mantiene desde 1962.
Una ayuda clave en plena crisis energética
El posicionamiento ruso se da tras la llegada del petrolero Anatoly Kolodkin al puerto de Matanzas, con aproximadamente 730.000 barriles de crudo. Se trata del primer suministro de este tipo desde enero, en un contexto en el que la isla no recibía cargamentos debido a las restricciones energéticas.
bella 1 buque petrolero
El envío incluyó 730.000 barriles de petróleo para aliviar la crisis.
La falta de combustible agravó la situación interna en Cuba, con cortes prolongados de electricidad, racionamiento y una fuerte reducción del transporte público.
Un movimiento con impacto geopolítico
La decisión de Estados Unidos de permitir el ingreso del petrolero, pese al bloqueo de facto vigente, evitó una escalada directa con Rusia y se explicó en parte por razones humanitarias ante la crisis en la isla.
En este escenario, el envío de crudo no solo representa un alivio inmediato para Cuba, sino también un nuevo capítulo en la disputa geopolítica entre Washington y Moscú en la región. Rusia refuerza así su presencia en el Caribe, mientras Estados Unidos mantiene su presión sobre el gobierno cubano sin cerrar completamente la puerta a excepciones puntuales.
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