Sarah Ferguson, la duquesa de York, cumple 50 años
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Sarah Ferguson, duquesa de York
Sarah continuó ocupando portadas, sobre todo por las deudas que provocó su afición a los viajes de lujo, las conferencias telefónicas, la ropa de diseño o los días de compras en Nueva York, a donde llegaba a bordo del Concorde. Los altos costos de mantenimiento de sus casas y el personal contratado se sumaron a la montaña de gastos de la duquesa, que derrochaba el dinero de su ex marido a manos llenas. Se dice que su asesor financiero llegó a pedir a los encargados de un supermercado cercano que no aceptaran su visa. En 1996, las deudas de Fergie alcanzaban los 3 millones de libras.
Consiguió salir del bache gracias a su nombre, que le abrió puertas a ofertas lucrativas, especialmente en Estados Unidos. Las malas lenguas dicen que Fergie no volvió a casarse por miedo a perder el título nobiliario que tanto dinero le reporta. Incluso logró hacer negocio con sus problemas para controlar el peso, haciendo publicidad para una compañía especializada en programas de adelgazamiento.
También anunció porcelana y cosméticos, cobró jugosas cantidades por discursos, por la publicación de una autobiografía y de un libro de cuentos así como por sus apariciones televisivas. Las dificultades económicas están superadas, según sus portavoces, aunque hace unas semanas se volviera a rumorear sobre la aparición de nuevas deudas.
Pero Fergie también ocupó titulares por otros asuntos. A finales de 2008 fue demandada en Turquía por rodar una película documental sobre la situación de los orfanatos en ese país. Disfrazada con una peluca y velo, grabó controvertidas imágenes de niños rapados y atados a sillas.
El gobierno de Ankara sospechó de las malas intenciones de la duquesa para ensuciar la imagen de Turquía y dificultar su entrada en la Unión Europea. Y se pidió explicaciones al Ministerio británico de Interior sobre lo ocurrido. Pero la duquesa salió airosa al paso. "Soy una gran defensora de Turquía y me alegro de que hayamos mostrados algo que quizás allí no se conocía".



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