Londres (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El ministro británico de Finanzas, Gordon Brown, fue confirmado ayer como sustituto de Tony Blair al frente del Partido Laborista y, por tanto, como próximo primer ministro del Reino Unido, a falta de un rival capaz de disputarle esos puestos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras terminar ayer el plazo oficial de presentación de candidaturas al liderazgo laborista, Brown fue el único aspirante que recabó las 45 firmas de diputados necesarias para entrar en liza.
De hecho, el ministro -responsable del ciclo de crecimiento económico más largo de los últimos dos siglos en el país- logró el respaldo de 313 de los 353 parlamentarios laboristas con capacidad de voto, dejando fuera de juego al diputado del ala izquierda del laborismo John McDonnell, único contendiente que había osado desafiarlo.
McDonnell, quien reconoció el miércoles que era «matemáticamente imposible» lograr el apoyo para sumarse a la carrera por la sucesión de Blair, obtuvo finalmente 29 nominaciones.
«Es una lucha entre David y Goliat», había admitido esta semana el izquierdista, quien, tras felicitar a Brown, lamentó la pérdida de «una oportunidad de participar en la elección democrática del líder del partido».
Promesa
El titular de Finanzas, por su parte, se congratuló «con humildad» por el contundente aval de sus correligionarios, y prometió « escuchar y aprender» para ganarse la «confianza» de los británicos y poder encabezar un gobierno con «nuevas prioridades».
Las 313 firmas -subrayó Brown- «muestran al país un partido completamente unido en su determinación para no refugiarse en el pasado,sino para avanzar como Nuevo Laborismo», nombre acuñado por Blair cuando modernizó el Partido Laborista.
Con el camino liberado para cumplir la gran ambición de su carrera política, el ministro, quien aún tendrá que intervenir, sin embargo, en varios actos de campaña en todo el país, será «coronado» como líder del Partido Laborista sin necesidad de votación previa.
Brown recibirá el testigo de Blair en un congreso extraordinario que se celebrará el 24 de junio en Manchester (norte de Inglaterra), en el que también se anunciará el nombre del «número dos» de la formación.
Brown reemplazará formalmente a Blair como primer ministro el 27 de junio, cuando el todavía líder laborista presentará su dimisión a la reina Isabel II tras haber cosechado tres históricos mandatos consecutivos y haber permanecido en el poder algo más de una década.
El también llamado Chancellor of the Exchequer consideró «correcto» que su jefe siga encabezando el gobierno hasta el día 27, pese a las críticas del líder del Partido Conservador (primero de la oposición), David Cameron.
Brown reiteró su intención de ganarse la confianza del electorado en política nacional e internacional.
Respecto de la política exterior, Brown dejó muy claro que «la relación entre el primer ministro británico y el presidente estadounidense debe y debería ser muy sólida», tras ser preguntado por su futuro trato con George W. Bush.
En cuanto al conflicto de Irak, que ha minado la popularidad de Blair, el titular de Economía reconoció las «grandes divisiones de la opinión pública», pero recalcó que el país ha entrado en una «nueva fase» marcada por la reducción de las tropas británicas, que a final de año pasarán de 7.100 soldados a 5.000.
Dejá tu comentario