27 de agosto 2019 - 00:00

Se evapora la esperanza de un brexit con acuerdo y la UE exige a Londres que pague la factura

El primer ministro británico admitió que será "difícil" llevar a cabo una salida pactada y no se mostró optimista luego de la cumbre del G7.

Dolor de cabeza. Johnson se fue de la cumbre de Biarritz siendo apenas más optimista en torno al brexit y la Unión Europea dijo que el Reino Unido deberá pagar los 43.000 millones de euros que adeuda.
Dolor de cabeza. Johnson se fue de la cumbre de Biarritz siendo "apenas" más optimista en torno al brexit y la Unión Europea dijo que el Reino Unido deberá pagar los 43.000 millones de euros que adeuda.
Reuters

Biarritz- El primer ministro británico, Boris Johnson, declaró ayer que la posibilidad de encontrar un acuerdo sobre el brexit será “difícil” y dijo sentirse “apenas” más optimista al término de la cumbre del G7 en Biarritz. “Apenas soy más optimista”, declaró Johnson después de haberse reunido con diferentes dirigentes durante la cumbre. “Va a ser difícil, hay un desacuerdo profundo” entre Londres y la UE, reconoció, en un momento en que ambas partes están bloqueadas sobre la cuestión de la futura frontera irlandesa entre Reino Unido y el mercado único europeo.

Ante ese escenario, desde Bruselas son tajantes. El Reino Unido deberá pagar la factura de 43.000 millones de euros para hacer frente a sus compromisos con el bloque, incluso en caso de ausencia de acuerdo de cara al 31 de octubre, tal como advirtió ayer la Comisión Europea.

“Todos los compromisos de los 28 Estados miembros deben ser cumplidos. Esto es válido incluso en un escenario sin acuerdo, en el que Reino Unido debería saldar las deudas contraídas durante su adhesión a la UE”, afirmó la portavoz de la Comisión Europea, Mina Andreeva, en la rueda de prensa diaria del ejecutivo comunitario. “Saldar sus cuentas es esencial para empezar una nueva relación con buen pie, asentada sobre la confianza mutua”, insistió la portavoz.

Esa sentencia contradice el pensamiento del propio Johnson, quien declaró en varias ocasiones -la última vez, el domingo- que si Reino Unido sale de la UE sin acuerdo, no debería pagar los 39.000 millones de libras esterlinas que adeuda. Esa postura expondría al país a represalias por parte de sus hasta ahora socios europeos.

Aunque todavía no se llevó a cabo, las consecuencias de la salida del Reino Unido de la Unión Europea ya pueden percibirse. Tal es así que cerca de 100 compañías internacionales se han instalado en ese país desde el referéndum sobre el brexit en junio 2016, y otras 325 expresaron su interés en hacerlo debido a la incertidumbre que genera el divorcio entre Londres y la UE.

Las empresas británicas muestran un notable interés por mudarse a Holanda, pero compañías norteamericanas, de Asia y Australia, también examinan esa posibilidad, anunció la agencia holandesa de inversiones extranjeras (NFIA).

“La creciente incertidumbre que reina en Reino Unido y la posibilidad cada vez más clara de una salida sin acuerdo provocan importantes tensiones económicas en estas sociedades” declaró en un comunicado Jeroen Nijland, presidente de la NFIA.

“Por ello, cada vez mayor número de empresas se orientan hacia Holanda” para establecer ahí “su nueva base potencial en el mercado europeo” agrega.

La fecha de salida del Reino Unido de la UE está prevista el 31 de octubre, con el temor de que se realice sin acuerdo, lo que perturbaría mucho las relaciones económicas y comerciales.

De la cumbre del G7 en Biarritz, sin embargo, Johnson sí pudo llevarse una promesa: Donald Trump ofreció un “gran tratado comercial” con el Reino Unido cuando abandone la Unión Europea. La cual -afirmó el presidente estadounidense- ha sido una carga para los británicos a la hora de llegar a un buen acuerdo.

Sin embargo, Johnson advirtió que Estados Unidos sería un duro negociador y que él no apresuraría las conversaciones. Ante la delicada tarea de apaciguar a los aliados europeos sin enfurecer a Trump en la cumbre del G7 en Francia, el primer ministro británico dijo que había enormes oportunidades para las empresas británicas en el mercado estadounidense, pero insinuó que hay diferencias entre las dos partes sobre el alcance del acuerdo. Además, añadió, Washington tendría que suavizar algunas de sus políticas “proteccionistas”.

“Quieren tenerlo listo para dentro de un año, me encantaría tenerlo para dentro de un año, pero ese es un cronograma muy rápido”, dijo Johnson a Sky News.

Previamente, antes una reunión de los dos líderes centrada en el comercio, Trump dijo que deseaba discutir sobre grandes cifras con Johnson.

“Vamos a cerrar un acuerdo comercial muy grande, más grande de lo que jamás hemos tenido con Reino Unido”, dijo Trump. “En algún momento (...) dejarán de tener tener grilletes en los tobillos, porque eso es lo que tenían.”

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