Se extienden a todo Bagdad los combates. Milicianos resisten
A 17 días del inicio de la guerra, las fuerzas británicas lograron tomar el control en Basora, la segunda ciudad de Irak. Los focos de resistencia fueron aplacados y los soldados de la coalición pudieron transitar con relativa calma. La situación es distinta en la capital iraquí. Los combates ya se extienden por toda Bagdad, mientras continúa el bombardeo norteamericano. Ya no hay lugar seguro. Por caso, ayer un tanque disparó contra el hotel que aloja a la prensa que está cubriendo la guerra y a las oficinas de la TV Al Jazeera. El saldo fue de 3 periodistas muertos. Fuerzas iraquíes lograron derribar un avión estadounidense.
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«El fin del juego es el fin del régimen (de Hussein) y está más cerca de lo que la gente pensaba que estaba», apuntó.
Las fuerzas militares estadounidenses dijeron que estaban «ampliando su presencia» en Bagdad y que no habían encontrado una resistencia organizada.
• Caos de tránsito
Entre tanto, fuerzas especiales estadounidenses impidieron en el norte de Irak que las tropas iraquíes avanzaran hacia el sur, hacia Tikrit, el pueblo natal de Hussein, o hacia Bagdad, dijo Vincent Brooks en el Comando Central en Qatar.
Dos tanques M-1A1 Abrams llegaron hasta el puente Jumhuriya sobre el río Tigris, en una clara demostración de poder ante las fuerzas de Hussein.
No obstante, el siempre desafiante ministro de Información de Irak dijo que las fuerzas de su país «enfrentarán y destruirán» a los invasores. Lo dijo desde el hotel Palestine, que luego sería bombardeado.
Un hecho demostró que la invasión fue sobreabundante para esta ciudad: las tropas se acercaban por el Este en las calles. Los soldados aparecían por dentro de los temidos tanques Abrams, los principales abrecaminos de este inicio de la batalla por Bagdad.
Pero la marcha de los marines de repente se detuvo. Miles de toneladas de acero de los tanques y blindados tuvieron que detenerse debido a que habían provocado un caos de tránsito, a raíz de las calles angostas de Bagdad y quizás a la falta de conocimiento sobre cómo son las arterias de la ciudad.
Varios civiles aprovecharon y recogieron bolsas de comida y chocolates que repartían los soldados extranjeros.
No se podía acceder a los hospitales, colmados de heridos, y la gente buscaba raciones de comida para sus familias, las que se quedaron dentro de sus casas, o quizá para los soldados de la Guardia Republicana. Los 48 hospitales de Bagdad «han sido literalmente invadidos de heridos que necesitan de una cura cada vez más difícil de aplicar, debido a las condiciones en que están trabajando los médicos iraquíes», dijo la entidad «Paremos la guerra» en Jordania.




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