El silencio de la Iglesia argentina sobre el caso Baseotto encontró una explicación en las últimas horas, cuando trascendió entre los obispos locales la noticia de que Jorge Bergoglio, el cardenal primado, podría alcanzar en el mediano plazo la segunda dignidad más alta en el Vaticano. Se habló de que podría reemplazar al actual (y confirmado) secretario de Estado Angelo Sodano. La explicación que se dio es que sería intención del nuevo Papa Benedicto XVI compensar el europeísmo de su reinado con una presencia más fuerte de América latina y reconocer también la cantidad de votos que se dice que tuvo Bergoglio en el cónclave.
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La noticia había llegado al país desde Roma por canales ajenos a la diplomacia eclesiástica y pronto se instaló entre los representantes de la Iglesia argentina, que apenas comenzaban a recuperarse de la ansiedad que generó