Jerusalén (Reuters, EFE, DPA) - El primer ministro israelí Ariel Sharon anunció ayer que el ejército se retirará de las ciudades de Jenin y Naplusa dentro de una semana, aunque permanecerá en Belén y Ramallah, al tiempo que dijo no poder alcanzar un acuerdo de paz con el líder palestino, Yasser Arafat, a quien acusó de estar involucrado en una estrategia de «terror, terror y más terror».
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Poco después de las declaraciones del premier israelí, el presidente estadounidense, George W. Bush, habló telefónicamente con Sharon y le expresó que el retiro de las tropas de Jenin y Naplusa «incrementa las perspectivas» de paz en la región.
Durante una entrevista exclusiva concedida a la CNN, Sharon explicó que «en algunas ciudades podríamos haber terminado (las operaciones) en dos días, en otras de aquí a una semana».
Israel ocupa desde el 29 de marzo pasado, cuando inició una ofensiva masiva contra los territorios palestinos en busca de terroristas, cuatro de las principales ciudades cisjordanas: Jenin, Naplusa (norte), Ramallah y Belén (sur). La retirada de Jenin «podría ser cuestión de algunos días, la de Naplusa podría llevar varios días más», aseguró el premier. Con respecto a las otras dos, Sharon dijo que permanecerán ocupadas hasta que se resuelvan ciertos «problemas». Sharon aprovechó la oportunidad para asegurar que con Arafat «nunca será posible hacer la paz» y dejar en claro su deseo de que sea sustituido.
Acerca de la denunciada matanza de palestinos en el campo de refugiados de Jenin, el premier sólo remarcó que hubo «muchos menos muertos de los que se ha dicho». Representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de Amnistía Internacional (AI) entraron ayer por primera vez a Jenin.
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