«Estamos progresando» ha sido la frase repetida obsesivamente por George Bush sobre
la marcha de la guerra en Irak. «Este tipo delira», reflexiona una televidente, que recibe como
respuesta de su acompañante un irónico «estás progresando», según el humor de Pat
Bagley en el «Salt Lake Tribune».
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La Casa Blanca tuvo que salir a desmentir ayer que esté debatiendo el comienzo de una retirada de tropas de Irak -como había publicado «The New York Times»- y aseguró que George W. Bush no tiene planes para una salida inminente. La información, que causó visible incomodidad al gobierno, surge en momentos en que los senadores republicanos comenzaron a retirarle apoyo al presidente en el conflicto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«No hay ningún debate ahora mismo sobre una retirada inmediata de tropas de Irak», afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, en su conferencia de prensa diaria. Con estas palabras, el vocero rechazó una nota del matutino en la que se afirmaba que el gobierno abrió una discusión interna sobre el asunto ante el temor de que los últimos bastiones de apoyo a la guerra en el Partido Republicano se estén desmoronando. Y no es para menos.
Cuatro poderosos senadores oficialistas hicieron público en las últimas dos semanas su rechazo a la estrategia bélica oficial y reclamaron un plan para el regreso gradual de las tropas.
Según el «Times», los allegados de Bush reconocieron que las fuerzas están convergiendo contra el gobierno justo cuando el Congreso controlado por los demócratas se prepara esta semana para comenzar lo que promete ser un debate polémico sobre el futuro y el financiamiento de la guerra. El matutino indicó que ese miedo impulsó al secretario de Defensa, Robert Gates, a cancelar una gira por América latina que iba a desarrollarse esta semana.
Según Snow, «el presidente dijo muchas veces que cuando se den las condiciones requeridas, habrá retiradas y una salida de áreas de Bagdad». Sin embargo, señaló que «la idea de intentar tomar decisiones de carácter político y no militar a la hora de mantener tropas sobre el terreno simplemente no es cierta».
Informe provisional
El gobierno tiene previsto presentar este domingo un informe provisional al Congreso sobre la marcha de la guerra después del aumento de tropas ordenado por Bush en enero y que elevó el número de soldados de EE.UU. en Irak a unos 160.000.
A eso se refirió el portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, quien afirmó que no cree que «nadie pueda esperar que los objetivos se vayan a cumplir al inicio de las operaciones de aumento de tropas».
El informe provisional precederá en dos meses al que espera presentar el 15 de setiembre el general David Petraeus, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Irak, sobre la marcha de la guerra y el progreso logrado por las autoridades del país árabe en lo que se refiere a la seguridad y la normalización política. Según «The Washington Post», ambos informes serán negativos, lo que reforzará a los legisladores que piden la retirada.
En declaraciones al sitio on line de la BBC desde la ciudad de Baquba, Petraeus afirmó que el aumento reciente de efectivos generó «éxitos» en Irak, pero advirtió que las tropas norteamericanas están involucradas en una «dura lucha» que se volverá «más dura antes que volverse más fácil». El militar subrayó que no habrá soluciones en el «corto plazo» en Irak. Mientras tanto, la situación se salía otra vez de control en Irak. El ministro iraquí de Relaciones Exteriores, Hoshiar Zibari, dijo ayer en una rueda de conferencia de prensa en Bagdad que Turquía tiene más de 140.000 soldados desplegados en su frontera con el norte de Irak.
Zibari, que afirmó, además, que esas tropas están equipadas con diferentes tipos de armas, destacó que su país defiende el diálogo para resolver los problemas, especialmente con los países vecinos. A fines de junio pasado, Turquía había advertido de que su ejército entrará en el norte de Irak si las tropas estadounidenses no logran detener a los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) turco, que según Ankara se refugian en el norte de Irak.
Dejá tu comentario