25 de enero 2005 - 00:00

Suicida atacó sede del premier iraquí

Un oficial británico discute con colegas iraquíes operaciones antiterroristas sobre un tablero de guerra. Las elecciones del domingo son el desvelo de los responsables de seguridad en el país árabe.
Un oficial británico discute con colegas iraquíes operaciones antiterroristas sobre un "tablero de guerra". Las elecciones del domingo son el desvelo de los responsables de seguridad en el país árabe.
Bagdad (AFP, ANSA, EFE) -Los insurgentes que intentan boicotear las elecciones en Irak atacaron ayer -en un acto suicida-la sede del partido del primer ministro Iyad Allawi en Bagdad, mientras que el gobierno anunció la captura de dos lugartenientes de Abu Musab al-Zarqawi, el representante de la organización Al-Qaeda en Irak y enemigo número uno de EE.UU. en el país árabe.

Para aumentar la presión y la confusión para los comicios del domingo, el grupo de Al-Zarqawi advirtió que «los francotiradores entrenados estarán listos para abatir a los apóstatas que se dirijan (a votar) a los puestos electorales», indicó un comunicado firmado por la organización de Al-Qaeda en el país del Rafidain (Mesopotamia), como se autodenomina la facción de Osama bin Laden en Irak.

En Bagdad, un coche bomba, conducido por un terrorista suicida, explotó a las 08.45 cerca de la sede del Movimiento para un Acuerdo Nacional (MEN), de Allawi. «Un chofer a bordo de un coche bomba embistió el retén de seguridad a la entrada de la calle y se hizo estallar», dijo un capitán de policía.

El atentado, reivindicado por el grupo del jordano Zarqawi, causó la muerte de al menos cinco personas, entre ellas cuatro agentes de policía, y heridas a otras diez.

Este mismo grupo reivindicó dos ataques contra la policía al norte de Bagdad, en el que murió un policía y otros cuatro quedaron heridos. Un soldado iraquí resultó muerto en otro ataque, también al norte de la capital.

Por su parte, las autoridades iraquíes anunciaron la captura de dos altos jefes del grupo de Zarqawi, entre ellos un iraquí que tenía que dirigir ataques contra colegios electorales y que estaría implicado en el atentado contra la ONU.

«Las fuerzas de seguridad iraquíes detuvieron el 15 de enero a
Sami Mohammed Said al-Khaf, alias Abú Omar al-Kurdi, que es uno de los adjuntos de Zarqawi», señaló un comunicado del Consejo de Ministros.

• Temor a fraudes

En este contexto de violencia, el ministro iraquí de Finanzas, Adel Abdel Mahdi, un chiita candidato de la Lista Unificada Iraquí (LUI), que parte como favorita para las elecciones, dijo que teme fraudes durante la votación para elegir a la Asamblea soberana de 275 miembros, que tendrá como misión redactar una nueva Constitución, entre otras funciones. «No podemos ir a todas las regiones para observar las elecciones. Y verdaderamente tememos operaciones de fraude», dijo Abdel Mahdi.

Las complicaciones también surgieron en el norte del país. El Frente Unido Arabe, que agrupa organizaciones árabes sunitas y chiitas en Kirkuk, decidió no participar en las elecciones en su provincia.

«Hemos tomado la decisión de retirarnos de las elecciones (regionales) tras la decisión de la comisión electoral de autorizar a los kurdos desplazados a votar pese a las tensiones comunitarias en Diyala, Tikrit, Mosul y en algunos barrios de Kirkuk», afirmó el jeque
Wasfi al-Assi, secretario general del Frente.

En Najaf, la ciudad santa chiita al sur de Bagdad, la policía anunció medidas de seguridadreforzadas para las elecciones,prohibiendo, durante cinco días, la entrada a la ciudad a quienes no residan en ella. Por último, los ocho rehenes chinos liberados el domingo después de cinco días de cautiverio abandonaron el lunes la Embajada de China en Bagdad y debían embarcar en un avión que los llevará a Ammán.

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