Con su estilo extremadamente campechano como baluarte político, el ex guerrillero tupamaro y actual senador José Mujica, de 74 años, sabe combinar señales contradictorias sin pagar por ello mayores gastos políticos. Así, pudo dar señales de que tenía ganas de retirarse a un establecimiento rural en las afueras de Montevideo, y al mismo tiempo tejer y nunca desalentar al entramado que impulsaba su candidatura presidencial y que ayer le dio un aplastante triunfo en el Congreso del Frente Amplio. Más contradicciones. Se muestra como el principal impulsor de la integración con sus vecinos en detrimento de la alianza comercial con Estados Unidos, para luego decir que el Mercosur no sirve «para un carajo» y prenunciar su acta de defunción. Gran estratega electoral y talentoso pragmático, que a la vez sabe mostrarse como un dirigente fiel a su ideología, capaz de patear el tablero cuando sea necesario. El Congreso de este fin de semana despejó todas las dudas respecto del apoyo que tenía al interior de la coalición de izquierda, conformada por comunistas, socialistas, socialdemócratas, democristianos y ex tupamaros. Mujica estuvo 12 años preso durante la última dictadura (1973-1985) y, cuando recuperó la libertad, en 1985, se proyectó vertiginosamente en el escenario político. Al frente del Movimiento de Participación Popular (MPP), que organizó con otros ex guerrilleros que se insertaron en la vida política del país, Mujica fue diputado, senador, ministro de Ganadería y Agricultura, y en las últimas elecciones cosechó 300.000 votos, en un total de 2,2 millones. Seguidores incondicionales, opositores y críticos le reconocen su inteligencia, su capacidad de trabajo y su honestidad. Conquistó el respeto de sus compatriotas en base a un lenguaje directo, llamando a las cosas por su nombre. En medio del debate sobre su precandidatura presidencial y la del ex ministro de Economía Danilo Astori, Mujica sonrió y respondió a un periodista: «Yo no digo que mi candidatura sea más fuerte que la de Astori. Yo soy más lindo nomás». Mujica nació en Montevideo el 20 de mayo de 1934 y, desde 2005 está casado con la senadora Lucía Topolansky, que también fue dirigente del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T), en la década de 1960 e inicios de 1970.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.