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"Hemos traído ametralladoras, cohetes y armamento pesado", declaró Gellani Jan Zadrán a la AFP en las afueras de la capital provincial Gardez, donde Wardak había tomado posesión del cargo horas antes.
Zadrán dijo que contaban con entre "6.000 y 7.000 soldados" listos para la batalla. "Estamos esperando la orden de Padsha Jan, y luego combatiremos" dijo rodeado de soldados con kalashnikovs y lanzacohetes, en una cabaña protegida por puestos con ametralladoras.
Jan fue inicialmente nombrado gobernador de Paktia por el líder interino Hamid Karzai, que cambió de decisión después de que Jan marchase hacia Gardez para tomar el puesto por la fuerza.
Entonces, Saif Ulá, otro comandante, ocupaba la residencia del gobernador después de tomar la ciudad a los talibanes.
Al menos 50 personas murieron en los combates entre las tropas de ambos hombres, en los que fueron los enfrentamientos más graves desde la asunción del nuevo gobierno, el 22 de diciembre.
Las tropas de Jan tuvieron que retirarse. "Entonces no vinimos para luchar, así que no estábamos preparados", dijo Zadrán, el hijo de Padsha Jan.
"No teníamos suficiente munición, comida o ropa. No estábamos preparados para luchar, porque fuimos pacíficamente", añadió.
"Pero esta vez estaremos preparados. Estamos todos muy enfadados. Personalmente, tengo 1.200 cohetes que podría lanzar (contra Gardez) ahora mismo", dijo, sin revelar el paradero del armamento.
"Es un secreto. Podrían estar lejos o podrían estar cerca (de Gardez)", concluyó. Por la mañana, miles de personas salieron a las calles de Gardez para recibir al recién nombrado gobernador de la provincia.
Vecinos de Gardez y los pueblos cercanos asistieron a la investidura de Taj Mohammad Wardak, que instó a la gente a trabajar juntos para reconstruir Paktia.
Sin mencionar a Jan, Wardak advirtió: "si alguien comete una ilegalidad contra nosotros, responderemos".
La disputa por el control de Paktia puso en evidencia la fragilidad del ejecutivo fuera de Kabul, donde líderes tribales y comandantes imponen su ley.
Tocado con un turbante negro, Wardak dijo en pashtún que volvió de Estados Unidos, donde vivió, para "prestar atención al desarrollo de mí país".
Wardak fue gobernador de la norteña provincia de Badakhshan durante el reinado de Mohammed Zahir Sha, derrocado en 1973.
El nuevo gobernador recibió el apoyo de la shura, o consejo de notables tribales de la provincia.
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