22 de abril 2002 - 00:00

Un caudillo a la vieja usanza

El actual presidente de Francia, el gaullista Jacques Chirac, se postula por cuarta vez consecutiva desde 1981 a la primera magistratura después de 30 años de combates políticos.

Deberá reconquistar a los 69 años los favores de los franceses que, en 1997, dos años después de haberlo elegido, castigaron su decisión de disolver la Asamblea Nacional dando la victoria a la izquierda.

Sus partidarios lo describen como caluroso, generoso, sincero y siempre atento a los demás mientras que sus adversarios lo califican de versátil, inconstante y salpicado por escándalos de financiación ilegal de sus actividades políticas.

Cuando joven, se embarcó en un carguero para los Estados Unidos, donde hizo pequeños trabajos, pero su padre le ordenó retornar para hacer estudios universitarios. En ruptura con su medio familiar burgués fue atraído por la izquierda, estudió en la prestigiosa Escuela Nacional de Administración (ENA) y después de pasar por la Escuela de Caballería de Saumur (oeste) efectuó su servicio militar como oficial durante la guerra de Argelia.

• Padrinazgo

Hizo carrera en los gabinetes ministeriales antes de lanzarse a la política apadrinado por el presidente Georges Pompidou, sucesor del general De Gaulle. Ministro sin interrupción desde 1967 a 1974, al morir Pompidou Chirac favoreció la victoria de Valéry Giscard d'Estaing contra el gaullista Jacques Chaban-Delmas.

Enseguida tomó bajo su control al movimiento gaullista creando la Reunión para la República (RPR) en 1976, transformándolo en una poderosa máquina electoral que lo llevó al año siguiente a la Alcaldía de París, cargo que ejerció hasta su elección como presidente en 1995.

Dejá tu comentario

Te puede interesar