15 de enero 2021 - 00:00

Una agenda urgente que puede naufragar en el mar de la grieta

ACUSACIÓN. La líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, es la principal impulsora del juicio político a Donald Trump.

ACUSACIÓN. La líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, es la principal impulsora del juicio político a Donald Trump.

Washington - El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, reveló anoche sus planes para luchar contra el covid-19 y recuperar la economía, pero su ambiciosa agenda de los primeros cien días ya se ve ensombrecida por el inminente juicio en el Senado del mandatario saliente, Donald Trump.

El día después de que Trump fue acusado en la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en la historia sometido a un segundo juicio político, Biden intentó hacer que el país mire hacia adelante nuevamente.

La pandemia de covid-19 continúa alcanzando nuevos picos, el programa de vacunación está bajo presión y se teme que la recuperación económica desde la caída de 2020 pueda desacelerarse.

Biden, quien prestará juramento el 20 de enero, llegará a la Casa Blanca con una ventaja con la que apenas hace unas semanas no contaba: el control total del Congreso. Dos sorpresivas victorias en la segunda vuelta de los dos escaños del Senado de Georgia dieron a los demócratas una justa mayoría en ambas cámaras. De entrada, esto lo ayudaría a obtener con facilidad las confirmaciones de sus designados para formar parte del gabinete. Por lo pronto, la comisión de Finanzas del Senado comenzará a analizar la nominación de Janet Yellen para secretaria del Tesoro el 19 de enero.

Sin embargo, el nuevo presidente también tendrá que lidiar con un Senado dividido en partes iguales que debe ocuparse del impeachment de Trump.

El miércoles, a solo una semana del final de su mandato, el republicano fue acusado de “incitar a la insurrección” por haber alentado a una gran multitud de partidarios a marchar hacia el Congreso el 6 de enero.

En el escenario ideal para los demócratas, el Senado tendría que haber convocado en una sesión de emergencia para realizar un juicio relámpago antes del 20 de enero que finalmente desembocara en la destitución de Trump. Pero el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, rechazó esa idea, diciendo que no había tiempo y que las prisas no permitirían un juicio justo para el presidente saliente.

A partir del 20 de enero, McConnell perderá su liderazgo, que recogerá el líder de la bancada demócrata, Chuck Schumer, quien promete seguir adelante. Sin embargo, la declaración de McConnell en el sentido de que está abierto a la posibilidad de culpabilidad de Trump, lleva a pensar que podría terminar siendo condenado. Si esto sucediera, una segunda mayoría simple de votos sería suficiente para impedirle que intente postularse a la presidencia en 2024.

Cualquiera que sea el resultado, Trump ha dicho estar dispuesto a permanecer en primera línea del escenario político en lugar de pasar a un segundo plano, como tradicionalmente lo hacen los expresidentes en este país.

En su primera declaración tras la acusación en el juicio político, Biden divulgó una petición cuidadosamente redactada el miércoles por la noche pidiendo al Senado que lo ayude a avanzar con la agenda de la nueva administración.

Agencia AFP

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