Washington (AFP y Reuters) - Los aspirantes a un empleo en la administración de Barack Obama pueden consultar la interminable lista de unos 8.000 cargos que quedarán vacantes con la llegada del nuevo presidente, algunos realmente curiosos, pero deberán estar dispuestos a revelar todo su pasado.
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Entre los trabajos puestos en juego se encuentran sobre todo el de arquitecto del Capitolio, un negociador especial para textiles que responde al presidente, un director de la comisión sobre la amistad entre Japón y Estados Unidos y un presidente de la comisión de mamíferos marinos.
La grilla de salarios para los altos funcionarios va desde los 114.468 a los 221.100 dólares al año. El puesto más modesto es un empleo de tiempo parcial de 571 dólares anuales para una comisión de investigaciones árticas.
Según la oficina de publicaciones oficiales, que el miércoles publicó la lista en un libro de 209 páginas llamado el «Plum Book» (el Libro Ciruela), se vendieron 150 copias del documento y se encargaron otras 200 por Internet en el mismo día del lanzamiento.
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Pero como reveló ayer el diario «The New York Times», los candidatos deberán estar dispuestos a contar todo sobre sí mismos y sus familias al llenar un cuestionario de siete páginas con 63 entradas.
Algunas preguntas se refieren al cónyuge, los hijos e incluso a las relaciones laborales del candidato.
«¿Alguna vez pagó una multa fiscal? Si es afirmativo describa las circunstancias», señala el cuestionario. «¿Alguna vez fue detenido, condenado?»; «Enuncie una lista de denuncias por acoso sexual que fueron dirigidas contra usted», agrega.
El cuestionario también apunta a detectarlobistas entre los postulantes, por expresopedido de Obama.
El copresidente del equipo de transición, John Podesta, anunció el martes reglas drásticas prohibiendo tal práctica entre los miembros del grupo a cargo de la transición. «¿Han estado usted o su esposa registrados como lobistas?», señala una pregunta del cuestionario.
Por otro lado, signo de los nuevos tiempos, el proceso de evaluación de los candidatos se extiende también a Internet: el cuestionario solicita a los aspirantes que enumeren todos los sitios Web personales o profesionales que contengan información sobre ellos, tales como Facebook o MySpace.
Según Stephanie Cutter, portavoz del equipo de transición del futuro mandatario, «el presidente electo Obama se comprometió a cambiar la manera en que funciona la administración en Washington, y el proceso de evaluación es un ejemplo de ello».
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