Los medios del país oriental describen el efecto de la protesta comparando el movimiento en las calles como el de un día domingo
El mandatario uruguayo, el izquierdista José Mujica, enfrentó la primera huelga general de trabajadores de 24 horas desde que asumió el cargo en marzo, una medida que hizo mermar la actividad en la capital del país.
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El transporte colectivo fue reducido en Montevideo, ciudad donde vive la mitad de los 3,3 millones de habitantes de Uruguay, mientras que oficinas y bancos públicos, así como locales de enseñanza cerraron.
Varios bancos privados mantuvieron cerradas algunas de sus sucursales y otras operaron sin atención al público en las cajas.
En zonas comerciales de Montevideo, los negocios particulares permanecieron abiertos aunque la circulación de peatones por las principales avenidas fue reducida debido a la paralización de parte del transporte público.
"Este paro se enmarca en la estrategia que tiene el PIT-CNT (central sindical única) y en la plataforma que hemos resuelto los trabajadores", dijo a periodistas el dirigente gremial Jorge Taborda.
"A lo que nosotros aspiramos es a que haya mejor redistribución de la riqueza. Y quien tiene la riqueza son los empresarios, es la clase dominante", agregó Taborda.
La central sindical única de trabajadores del país reclama, principalmente, cambios en el proyecto de ley de presupuesto quinquenal que se discute en el Congreso.
Entre los pedidos figuran reclamos de funcionarios estatales y de mayor asignación de recursos destinados a la educación pública.
Los trabajadores también piden por avances en las negociaciones salariales, un plan nacional de vivienda y un mejor desarrollo productivo e industrial del país.
A última hora de la tarde, unos 150 trabajadores se manifestaron cerca de un auditorio donde se presentaba el ballet oficial de Uruguay, dirigido por el argentino Julio Bocca, quien había dicho que pensaba abandonar el cargo si debía suspender la función por la huelga.
A fines de agosto, el ex bailarín tuvo que postergar la presentación de una obra debido a un paro de funcionarios estatales. Según medios locales, el jueves la función se desarrolló con normalidad.
Mujica, un ex guerrillero de 75 años, dijo el día antes de la paralización que esperaba una jornada tranquila.
La senadora oficialista Lucía Topolansky, esposa de Mujica, por su parte, expresó que los trabajadores tienen derecho a reclamar.
"Están en su derecho de reclamo. Cada uno, desde el ángulo en que le toca vivir la realidad, tiene derecho a decir (sus reivindicaciones)", dijo Topolansky a periodistas.
"Así que para mi es un paro más de los muchos que ha habido en la historia de este país", comentó la legisladora.
Algunos gremios de trabajadores se reunieron en las adyacencias del Congreso para divulgar su proclama contra la ley presupuestaria que elaboró el Poder Ejecutivo.
La decisión de ir a huelga causó algunos roces dentro de la unión sindical, con cruces entre sectores más radicales y otros más afines al Gobierno.
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