Como es ya un clásico en tiempos electorales, las encuestas están en el centro de la escena marcando las tendencias de los resultados, pero también poniendo algo de incertidumbre.
El martes un sondeo daba cuenta de que había disminuido la intención de voto de la candidata oficialista Dilma Rousseff, algo que puso esperanzas en la oposición de llegar a una segunda vuelta en las elecciones del próximo domingo.
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Sin embargo, distintas encuestas difundidas ayer vuelven a poner como clara ganadora a Rousseff en primera vuelta por sobre su principal rival José Serra.
Un sondeo, encargado por la patronal Confederación Nacional de la Industria (CNI) al instituto Ibope, dice que Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), tiene un 50% de las intenciones de voto, contra el 27% que le atribuye a Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
El margen de error de la consulta es de dos puntos porcentuales, por lo que Rousseff oscila entre 48 y 52%, en el límite exacto de la obligación de una segunda vuelta, que sería realizada si ninguno de los candidatos supera la mitad de los votos.
La encuesta de Ibope también ratifica en el tercer lugar de las preferencias a la ecologista Marina Silva, abanderada del Partido Verde (PV), con un 13% de las intenciones de voto. Según el sondeo, los electores que aún están indecisos suman un 4% del censo, tasa igual a la de los que manifestaron que votarán en blanco.
La encuesta divulgada ayer casi no refleja variaciones respecto a una anterior del mismo Ibope, conocida el pasado 24 de septiembre.
En caso de que haya una segunda vuelta, que sería realizada el domingo 31 de octubre, el sondeo de ayer señala que Rousseff ganaría con un 55%, contra el 32% que obtendría Serra.
En tanto, según la encuestadora Sensus la candidata oficialista perdió algo de terreno en el apoyo de votantes, pero sigue como la probable ganadora de las elecciones del domingo en primera ronda.
Rousseff cuenta con un 47,5% de apoyo de votantes, cifra que bajó respecto al 50,5 por ciento que registró en el sondeo previo de la firma Sensus hace dos semanas. Serra obtuvo un 25,6% de apoyo, también por debajo del 26,4% previo.
Rousseff obtendría un 54,7% de los votos válidos una vez que sean restados los votos blancos y nulos, mostró la encuesta, lo que la dejaría confortablemente sobre el 50 por ciento de sufragios que necesita para evitar una segunda vuelta.
Según los números informados ayer por la encuestadora Datafolha, Rousseff había perdido tres puntos en la intención de voto de los brasileños, llegando a 46%, cerca de la frontera para un segundo turno electoral a fines de octubre.
La única candidata que está ganando adeptos a seis días de las elecciones es la candidata del ambientalista Partido Verde, Marina Silva, de 52 años, ex ministra de Medio Ambiente de Lula, quien pasó de 13 a 14% de la intención de voto en una semana, y de 11 a 14% en quince días.
A raíz de estas diferencias, tanto el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y la principal fuerza opositora, el Partido de la Socialdemocracia Brasileña, coincidieron en sus cuestionamientos hacia las consultoras de opinión pública.
"Yo no voy a pelearme con los números (de las encuestadoras), no entro en polémicas, pero nuestras encuestas no muestran" lo que señalaron los recientes sondeos, donde Rousseff apareció en retroceso o estancamiento, dijo José Dutra, titular del PT.
"Hay un crecimiento de Marina (Silva), pero es puntual, no hay ninguna onda verde" que cause problemas en el caudal de votos de Rousseff, dijo el dirigente del PT Dutra.
En tanto José Serra, candidato presidencial del Partido de la Socialdemocracia, dijo que no cree en las encuestas ya que algunas son "compradas".
Serra señaló, además, que cada consultora aplica una "metodología" distinta y no es fácil constatar cual utiliza los métodos más apropiados.
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