Manuel Valls, quien también ocupó el cargo de Ministro de Interior y por el cual fue conocido como el "sheriff".
El premier francés, Manuel Valls, proclamó su candidatura presidencial y anunció que desde mañana dejará el cargo para dedicarse a su postulación al palacio del Eliseo.
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La candidatura, dijo, apunta a la "reunificación" del partido socialista porque "nada está escrito" en el camino hacia las elecciones en que los sondeos dan como favoritos para el balotaje a Marine Le Pen y Francois Fillon.
Después de la renuncia del jueves pasado de Francois Hollande a buscar la reelección, las maniobras en la izquierda entraron este lunes en estado de ebullición.
En Evry, periferia sur de París, Valls mostró su rostro más duro, pero insistió en su objetivo principal: "reunificar" al partido, un objetivo que parece una "misión imposible" cuando se trata del partido socialista francés.
Tanto que el propio Hollande está estudiando con la antigua adversaria en la guía del partido, Martine Aubry, una posible alternativa para oponerse a Valls en las primarias previstas para enero. La mirada apuesta a Christiane Taubira, una candidata más a "la izquierda".
"Hacer ganar todo lo que nos une es el objetivo, el manifiesto, la palabra de orden" del hashtag #Valls2017, que ya apareció en la bandera tricolor francesa en la página de Twitter del neocandidato durante los primeros minutos de su discurso en Evry.
Valls se dedicará desde mañana solo a su campaña con vistas a las primarias.
Su primer adversario será el benjamín de la izquierda liberal Emmanuel Macron, que correrá sin pasar por el tamiz de las internas.
"Nunca cedí a la tentación del individualismo", dijo Valls. Luego enfrentará a la derecha, en especial a Francois Fillon. Es necesario luchar contra él, "contra su programa, sus viejas recetas de los años 80, que nos presentan como progreso una retirada general".
Valls no tiene amistades internacionales discutibles: "quiero una Francia independiente, inflexible en sus valores, frente a la China de Xi Jinping, a la Rusia de Vladimir Putin, al Estados Unidos de Donald Trump, a la Turquía de (Recep) Erdogan".
Con la izquierda hecha jirones, "todos deben hacer un esfuerzo" de conciliación. "Yo en primer lugar", dijo buscando dejar atrás su imagen de "sheriff" que desde la izquierda le fue endilgada durante sus años como ministro del Interior.
Para facilitar el deber, insistió en los olvidados, en los "humillados por la vida" que no dejará de lado como presidente, según afirmó.
Si Hollande le ha dado el vía libre con su renuncia, pocos creen que el mandatario quiera aceptar un segundo "hijo rebelde" después Emmanuel Macron. Según fuentes del partido socialista, Hollande está detrás de un acuerdo con Martine Aubry para convencerla de respaldar a Christiane Taubira, la impulsora de las bodas gay.
Antes recibió el rechazo de la alcalde Anne Hidalgo, que quiere continuar en la capital para pensar recién en el 2022 en el Eliseo, esperando tiempos mejores.
En tanto, una decisión deberá ser tomada ya mañana, cuando Valls presentará su renuncia. En su lugar podrían asumir el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, o el de Defensa, Jean-Yves Le Drian, aunque el estado de emergencia vigente desaconsejaría cambiar un ministro encargado de la seguridad nacional.
También se menciona al ministro de Economía y Finanzas, Michel Sapin y de Asuntos sociales y salud, Marisol Touraine. Más atrás corren en las apuestas el vocero de gobierno, Stephane Le Foll y la joven ministra de Educación, Najat Vallaud-Belkacem.
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