Bush trató en ocasiones de mostrarse moderado, al asegurar que no ha decidido el uso de la fuerza y que espera no tener que hacerlo, pero no dejó de lanzar un mensaje claro a la ONU, donde varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad no comparten el punto de vista de Washington.
Entre los países con derecho a veto del Consejo de Seguridad, Francia y Rusia siguen resistiéndose al intento estadouni-dense de aprobar una nueva resolución más dura contra Irak que establezca la realización de inspecciones de armas de destrucción masiva sin ninguna limitación.