Política

Murió De la Rúa: UCR peregrinó al Congreso y Macri abrazó a familia (poca presencia PJ)

El jefe de Estado entre 1999 y 2001 renunció tras una grave crisis política y económica. Pase de factura de Darío Lopérfido al entonces vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez. "Todo está en un puño cerrado que cuando pase el tiempo se abrirá y se podrá ver con mayor tranquilidad y profundidad", dijo el titular del interbloque oficialista en Diputados, Mario Negri, sobre la gestión de la Alianza.

El presidente entre fines de 1999 y 2001, Fernando De la Rúa, murió ayer a los 81 años tras estar internado en grave estado por un cuadro cardíaco y complicaciones renales. Anoche, y después de un peregrinaje radical y de centenares de civiles al Congreso para una despedida acotada -que incluyó el abrazo de Mauricio Macri a la familia del exjefe de Estado-, los restos del primer jefe de Gobierno porteño -post reforma constitucional- fueron trasladados hacia una casa velatoria privada y serán enterrados hoy en un cementerio de Pilar.

Durante horas, decenas de dirigentes y funcionarios destacaron la figura de De la Rúa. Por caso, el jefe del interbloque oficialista en Diputados, el radical Mario Negri, señaló: “Le costó gobernar un país en circunstancias difíciles. Fue un gobierno débil que atravesó circunstancias de crisis que no se conocían, algunas fueron novedosas e inesperadas, pero todo eso está en un puño cerrado que cuando pase el tiempo se abrirá y, como con cualquier presidente de cualquier gobierno, se podrá ver con mayor tranquilidad y profundidad”.

En tanto, el exsecretario de Cultura del Gobierno de la Alianza, Darío Lopérfido, disparó contra el renunciante exvicepresidente de ese mandato, Carlos “Chacho” Álvarez. “A De la Rúa le tocó el individuo más frívolo, más tilingo y más inútil que tuvo la Argentina”, sentenció uno de los exlíderes del denominado “grupo sushi”, una especie de círculo de confianza y “generador de ideas” del exjefe de Estado, quien también fue diputado y senador nacional.

Pertiné
Mauricio Macri se acercó -antes de permitir el ingreso de público- y abrazó a Inés Pertiné, esposa del exjefe de Estado por la Alianza. También fue el primer jefe de Gobierno porteño tras la reforma constitucional de 1994.
Mauricio Macri se acercó -antes de permitir el ingreso de público- y abrazó a Inés Pertiné, esposa del exjefe de Estado por la Alianza. También fue el primer jefe de Gobierno porteño tras la reforma constitucional de 1994.

Macri decretó tres días de duelo nacional y se presentó en el Congreso antes de las 16 -en la previa de apertura al público del Palacio Legislativo- junto a la primera dama, Juliana Awada, y acompañó durante minutos a la esposa de De la Rúa, Inés Pertiné; a sus hijos Antonio, Fernando y Agustina; y a los nietos del exmandatario. “Fernando tenía una enfermedad complicada, pero la iba sobrellevando bien. Lo vamos a despedir como corresponde: era un patriota que dio todo por el país”, deslizó Pertiné.

Desde el Gobierno, y además de Macri, se presentaron en el Congreso la titular del Senado, Gabriela Michetti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros Rogelio Frigerio (Interior), Jorge Faurie (Canciller), Oscar Aguad (Defensa) y Patricia Bullrich (Seguridad); el secretario general de la Presidencia y Fernando De Andreis, entre otros.

Por la Unión Cívica Radical estuvieron los exministros de la Alianza Horacio Jaunarena (Defensa), Ricardo Gil Lavedra (Justicia), Adalberto Rodríguez Giavarini (Relaciones Exteriores), el exjefe de Gabinete Chrystian Colombo y el exsecretario general de Presidencia, Nicolás Gallo. También aparecieron el expresidente de Diputados, Rafael Pascual; los exsenadores Cristina Guzmán, Oraldo Britos y Pedro Del Piero; y el actual jefe del interbloque en la Cámara alta, Luis Naidenoff.

En el Salón de Pasos Perdidos había una sola corona fúnebre: la del Comité Nacional Radical. Una vez fuera de allí, y en uno de los pasillos de Diputados, se pudieron ver otras enviadas por las gobernaciones de Córdoba -Juan Schiaretti- y San Luis -Alberto Rodríguez Saá- y del vicegobernador de Buenos Aires, el radical Daniel Salvador, quien fue hasta el Congreso. Desde el peronismo se mostraron los exlegisladores Eduardo Menem, Oraldo Britos, Ricardo Branda y Luis Uriondo.

Expresidentes

Carlos Menem: “Fue un hombre de bien y un político de fuste. Nuestras condolencias para sus familiares en este momento de dolor”.

Cristina de Kirchner: “Nuestras condolencias a familiares y amigos del expresidente”.

Eduardo Duhalde: “Fue un gran argentino, un hombre humilde y valiente, que llevó adelante con sinceridad y firmeza sus convicciones. Su intachable vida personal y su trayectoria pública quedan como testimonio indiscutido de sus méritos como ciudadano destacado de la Nación”.

Curioso

Duhalde recordó en declaraciones televisivas que, en su momento, respaldó al expresidente de la Alianza durante el proceso judicial en su contra -luego absuelto- por el caso del supuesto pago de coimas en el Senado para la aprobación de una reforma laboral. “Lo llevaron a juicio equivocadamente. Tengo la seguridad de su honestidad, y lo demás ya pasó”, subrayó.

Sobre este punto también opinó Negri, quien expresó: “Estuvo yendo durante años a Tribunales, se sentó frente al banquillo de los acusados, respondió a su manera y se defendió. Si la democracia hiciera de ese ejercicio a todos los que ejercen un cargo público, el camino de ningún atajo, de ningún fuero o ninguna manía para no presentarse a la Justicia, contribuiría también a que la democracia salga fortalecida”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario