16 de octubre 2025 - 09:00

Crearon una de las aplicaciones más utilizadas a nivel mundial y la vendieron a Facebook por 19 mil millones de dólares

Tras la venta de su creación, ambos cuentan con un patrimonio de miles de millones de dólares. A pesar de no haber seguido en el mercado, son millonarios.

Los creadores de WhatsApp tras la venta de su aplicación a Meta.

Los creadores de WhatsApp tras la venta de su aplicación a Meta.

WhatsApp nació de una idea simple: conectar personas sin invadir su privacidad. Detrás de esa visión estaban Jan Koum y Brian Acton, dos exingenieros de Yahoo! que apostaron por una comunicación directa, sin anuncios ni algoritmos. Lo que comenzó como una pequeña aplicación de estados en 2009 se transformó en una revolución global que redefinió la manera en que millones de personas se comunican cada día.

A más de una década de su creación, la historia de sus fundadores combina innovación, conflicto y convicción. Tras vender la app a Facebook por una cifra millonaria, ambos decidieron alejarse del gigante tecnológico para mantenerse fieles a su principio original: proteger la privacidad de los usuarios frente al negocio de los datos.

Jan Koum y Brian Acton

Quiénes son Jan Koum y Brian Acton

Jan Koum y Brian Acton son los creadores de WhatsApp, la aplicación de mensajería más utilizada del mundo. Ambos se conocieron trabajando en Yahoo! a finales de los noventa, donde forjaron una amistad basada en una visión común: crear herramientas digitales útiles y simples, sin publicidad ni manipulación de datos. En 2009, después de dejar Yahoo!, decidieron emprender su propio proyecto.

Koum, nacido en Kiev (Ucrania) en 1976, emigró a Estados Unidos con su madre durante su adolescencia, escapando de la inestabilidad política y económica. Allí aprendió programación de manera autodidacta y, años después, aplicó esos conocimientos al desarrollo de WhatsApp. Acton, por su parte, es ingeniero en computación y también trabajó en Apple y Adobe antes de unirse a Koum en Yahoo!.

El concepto inicial de WhatsApp era sencillo: una app que permitiera actualizar estados personales, pero pronto evolucionó hacia la mensajería instantánea. En muy poco tiempo, su enfoque minimalista y libre de publicidad conquistó a millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en una revolución silenciosa dentro de las comunicaciones móviles.

Qué pasó con los verdaderos creadores de WhatsApp

En 2014, Facebook (Meta) compró WhatsApp por cerca de 19 mil millones de dólares, una cifra récord que cambió el destino de la aplicación y de sus fundadores. Sin embargo, la relación con la empresa de Mark Zuckerberg se deterioró con rapidez. Koum y Acton comenzaron a tener diferencias respecto a la monetización del servicio y al manejo de los datos de los usuarios.

La filosofía original de WhatsApp era clara: nada de publicidad, ni recopilación masiva de información personal. Pero Meta quería integrar el servicio a su ecosistema comercial, lo que provocó tensiones internas. Acton fue el primero en marcharse, en 2017, dejando claro su desacuerdo con las políticas de privacidad y el rumbo que tomaba la aplicación.

Koum siguió un año más, pero finalmente también abandonó la compañía en 2018, denunciando presiones para compartir más información con Facebook. Desde entonces, ambos se desvincularon totalmente del proyecto. Mientras Meta expandió WhatsApp hacia un modelo más empresarial y monetizable, los creadores originales se mantuvieron fieles a su idea inicial de comunicación privada y sin explotación comercial.

De cuánto es su fortuna en 2025

Pese a sus diferencias con Meta, Jan Koum y Brian Acton se convirtieron en multimillonarios tras la venta de WhatsApp. La fortuna de Koum, según estimaciones de Forbes, ronda los 15 mil millones de dólares en 2025, impulsada por inversiones tecnológicas y propiedades en Estados Unidos. Su perfil se mantiene bajo, aunque sigue ligado a proyectos filantrópicos y colecciona autos y bienes de lujo.

Brian Acton, en cambio, tomó un camino distinto. Con parte de su fortuna ,estimada entre 3,3 y 3,5 mil millones de dólares, cofundó la Signal Foundation, una organización sin fines de lucro dedicada a promover la mensajería privada y el cifrado extremo a extremo. Desde entonces, se ha convertido en una figura clave en el debate sobre la privacidad digital.

Ambos representan dos caras de una misma historia. Su legado sigue intacto: el sueño de una comunicación libre, simple y segura.

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