Muchos se ponen como objetivo tener una empresa, ganar millones y trabajan durante mucho tiempo para conseguirlo. Si bien algunos quedan en el camino o fracasan, también existen quienes logran el éxito y consiguen una fortuna gracias a todo ese esfuerzo. Sin embargo, pocos viven lo que le sucedió a este hombre.
Tras forjar una fortuna que le permitió vivir sin preocuparse por volver a trabajar, se quedó sin una motivación. Ante la desesperación por no saber qué hacer con todo ese dinero, decidió buscar ayuda en internet para encontrar ideas de cara al futuro.
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El empresario necesitaba motivaciones tras haber conseguido una enorme ganancia.
Instagram: @vhmth
Quién es Vinay Hiremath y cómo se volvió millonario
Vinay Hiremath es uno de los cofundadores de Loom, una herramienta que permite grabar la pantalla, la cámara o ambas cosas al mismo tiempo para enviar videos de trabajo sin hacer una reunión. La empresa nació en 2015 y fue creada junto a Shahed Khan y Joe Thomas.
La plataforma creció fuerte entre equipos de trabajo que necesitaban explicar tareas, mostrar procesos o dejar mensajes grabados para otras personas. Antes de ser comprada, Loom ya tenía más de 25 millones de usuarios registrados, 200.000 clientes pagos y cerca de 1.500 millones de minutos grabados.
El salto llegó en 2023, cuando Atlassian compró Loom por aproximadamente u$s975 millones. Con esa venta, Hiremath recibió entre u$s50 millones y u$s70 millones, un monto que lo dejó sin la necesidad de volver a trabajar para mantenerse.
El empresario también pudo sumar todavía más dinero, pero eligió no hacerlo. Después de la operación, tenía sobre la mesa un paquete de retención de u$s60 millones para quedarse cuatro años en Atlassian, pero decidió rechazarlo porque no quería seguir dentro de una empresa grande ni adaptarse a una dinámica que no sentía propia.
Qué hacer con los millones: las dudas existenciales de este joven
Después de vender Loom, Hiremath publicó en su blog un texto titulado “Soy rico y no tengo idea de qué hacer con mi vida”. Allí contó que pasó casi diez años enfocado en construir una empresa y que, cuando ese objetivo terminó, se encontró sin una tarea que organizara sus días.
El propio empresario reconoció que su problema era difícil de contar sin sonar ingrato. Tenía más dinero del que necesitaba, podía elegir qué hacer y no dependía de un sueldo, pero esa libertad también le quitó la presión que antes lo empujaba a moverse.
Una de sus decisiones más llamativas fue rechazar los u$s60 millones que podía cobrar si seguía en Atlassian. Según relató, no quería quedarse solo por dinero ni entrar en una etapa marcada por reuniones internas, política corporativa y tiempos más lentos que los de una startup.
En medio de esa búsqueda, pensó en crear una empresa de robótica. Se reunió con más de 70 inversores y fundadores durante dos semanas, pero terminó aceptando que no quería empezar ese proyecto. En su propio texto, contó que parte de esa idea estaba más relacionada con imitar a Elon Musk que con un deseo real.
Embed - Loom Founder: Worth $50M and No Idea What To Do With My Life
Un nuevo proyecto para ocupar su mente y su bolsillo
Después de descartar la robótica, Hiremath probó otro camino y se sumó durante algunas semanas a DOGE, el proyecto asociado a Elon Musk y Vivek Ramaswamy para revisar áreas del gobierno estadounidense. Según contó, esa experiencia le devolvió por un tiempo la intensidad que extrañaba, con llamadas constantes y trabajo a toda hora.
Pero tampoco se quedó ahí. Después de cuatro semanas, canceló sus planes de mudarse a Washington y compró un pasaje solo de ida a Hawái. Su siguiente paso fue estudiar física, con la idea de aprender desde cero temas que no había trabajado durante su etapa en el software.
En una entrevista posterior, contó que estudia entre 5 y 8 horas por día y que busca una pasantía como ingeniero mecánico. También explicó que no tiene ingresos actuales, aunque conserva su fortuna repartida entre efectivo, acciones, bonos, fondos e inversiones en startups.
Su vida diaria sigue teniendo gastos muy altos. Según detalló, gasta entre u$s25.000 y u$s30.000 por mes, con un alquiler en Nueva York de u$s12.000 como una de sus principales salidas de dinero. Aun así, el centro de su búsqueda no pasa por ganar más, sino por encontrar algo que vuelva a exigirle esfuerzo y atención.