Se invierten miles de millones de dólares al año en tecnología, un área que avanza a pasos agigantados. Esto genera preocupación en algunos, mientras que en otros significa esperanza, en especial por los trabajos constantes en robótica, que cada día están más cerca de cumplir funciones impensadas tiempo atrás.
En este caso, un nuevo invento logró dejar a más de uno asombrado, ya que esta máquina se puso a competir de igual a igual con deportistas de élite. Aún en fase de prueba, consigue resultados que los mejores en esta disciplina no pueden encontrar con tanta facilidad y presenta un nuevo panorama en cuanto a su posible uso.
Ace Sony
Este aparato de Sony dará que hablar debido a su efectividad en la tarea que se le fue dada.
Sony
De qué trata Ace, el nuevo robot que sorprende al mundo
Ace es un robot desarrollado por Sony para competir en tenis de mesa, un deporte donde cada punto se define en fracciones de segundo. En este caso, el desafío no es solo devolver la pelota, sino hacerlo con precisión, efecto y velocidad, algo que hasta ahora dependía casi por completo de la habilidad humana.
El sistema está compuesto por una estructura robótica con un brazo articulado que simula los movimientos de un jugador. Tiene ocho puntos de movimiento que le permiten ajustar cómo sostiene la raqueta, hacia dónde la dirige y con qué fuerza golpea la pelota, lo que le da la capacidad de responder a distintas jugadas.
Uno de los elementos más importantes es cómo “ve” el juego. Utiliza nueve cámaras ubicadas alrededor de la mesa y distintos sistemas de seguimiento para observar la pelota en todo momento. Con esa información, puede calcular hacia dónde va, a qué velocidad y con qué efecto.
En la práctica, esto significa que el robot sigue la pelota en tiempo real, incluso cuando se mueve muy rápido o cambia de dirección. Además, puede reaccionar en unos 20 milisegundos, un tiempo mucho menor al de un jugador profesional, que suele tardar alrededor de 230 milisegundos. Esa diferencia es clave en un deporte donde cada milésima cuenta.
Gracias a esa combinación de visión y velocidad de respuesta, Ace logró vencer a varios jugadores de alto nivel en 2025, aunque también perdió algunos partidos frente a los mejores profesionales. Esto muestra que todavía no es invencible, pero sí competitivo en un nivel que antes no existía para una máquina.
Otro aspecto que destacaron quienes jugaron contra él es que no muestra emociones ni señales que permitan anticipar sus movimientos. A diferencia de un humano, no hay gestos ni patrones visibles, lo que lo vuelve más difícil de leer durante el juego.
Ace Sony 1
Sony buscará darle un giro a su nuevo invento.
Sony
Además de los deportes: las destrezas de este innovador humanoide
El desarrollo de Ace no está pensado solo para competir. El objetivo es demostrar que la inteligencia artificial puede actuar en el mundo físico con la misma rapidez con la que procesa información en entornos digitales.
El sistema que utiliza para seguir la pelota puede aplicarse en otras situaciones de movimiento constante y decisiones rápidas. Por ejemplo, en fábricas o depósitos, donde un robot necesita manipular objetos que se mueven o adaptarse a cambios en tiempo real sin detener la producción.
También puede tener aplicaciones en el hogar o en el cuidado de personas, donde es necesario interactuar con humanos de forma segura y precisa. En estos casos, no se trata solo de fuerza o resistencia, sino de reaccionar correctamente ante situaciones imprevistas.
Una de las ventajas de este tipo de robots es que no están diseñados para una sola tarea. A diferencia de las máquinas tradicionales, que cumplen una función específica, los humanoides pueden adaptarse a distintas actividades mediante cambios en su programación.
Dejá tu comentario