Lanzan la XIII Edición del Premio ACDE Enrique Shaw, para proyectos empresariales que disminuyen la deuda social

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La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa distinguirá iniciativas de empresas privadas y con fines de lucro, con domicilio en el país. Hay tiempo hasta el 17 de mayo para presentar la solicitud de inscripción y la documentación general.

Luego de un año en suspenso debido a la pandemia de coronavirus, en 2021 volverá a realizarse la entrega del premio ACDE Enrique Shaw "Hacia una empresa con rostro humano”, que distingue los proyectos de las empresas argentinas que contribuyen a disminuir la deuda social.

Deuda social entendida por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) como “las privaciones y carencias que afectan el derecho a una vida plena y digna, en un contexto de libertad, trabajo e igualdad de oportunidades y progreso social”.

El momento parece ser el ideal para esta XIII edición, ya que como resaltó la entidad, “los efectos de la pandemia del COVID 19 han impulsado a muchas empresas a llevar adelante iniciativas solidarias y necesarias tendientes a resolver el urgentísimo problema del hambre y la desprotección”.

“El espíritu del premio es distinguir a las empresas no por la eficiencia de su gestión o modelo empresarial, sino por las iniciativas y proyectos implementados para disminuir la deuda social”, resumió Carlos Fernández Funes, líder del Equipo del Premio ACDE Enrique Shaw, quien explicó durante la presentación virtual que la pandemia “dinamitó nuestro pensamiento sobre el modelo clásico de empresa. En los años anteriores, el objetivo era priorizar las ideas de inclusión a través del trabajo por sobre los proyectos que tendían al asistencialismo, pero dada la tragedia este año serán consideradas”.

El premio, que empezó a entregarse en 1989, es un tributo a quien fue el primer presidente de la entidad, Enrique Shaw, “un empresario ejemplar” según la definición de Fernández Funes, quien junto con otros dirigentes participó en la organización de ayuda a la Europa de post-guerra que en 1946 promovió el Episcopado argentino, y que en su intento de crear una entidad para que los empresarios “sean más cristianos” fundó en 1952 la actual ACDE.

ACDE otorgará un 1° y 2° premio (en las categorías Grandes Empresas y Pymes) y numerosas menciones especiales, tras un proceso del Comité de Pre evaluación, integrado por un equipo de profesionales de reconocida trayectoria y experiencia en materia de sostenibilidad, que presentará sus conclusiones al Jurado designado para determinar qué empresas serán premiadas en cada categoría, teniendo en cuenta el impacto de cada proyecto, su posibilidad de ser replicado, el nivel de innovación y el compromiso e involucramiento dirigencial.

“El compromiso dirigencial es clave y en una pyme se ve mucho más”, afirmó Bárbara Harteneck, integrante del equipo del premio ACDE Enrique Shaw, quien relató el minucioso procedimiento de evaluación de cada proyecto, que implica visitas a las oficina de las empresas (en tiempos sin pandemia) y el análisis de estadísticas y métricas para demostrar la incidencia de las iniciativas.

Organizaciones privadas con fines de lucro, legalmente constituidas y con domicilio en el país, tienen tiempo hasta el 17 de mayo para presentar la solicitud de inscripción y la documentación general (ver bases y condiciones), entre junio y agosto la Comisión de Pre evaluación realizará el análisis y la evaluación técnica de los informes, en septiembre el jurado analizará las evaluaciones y, finalmente, en octubre ACDE hará entrega del premio.

En la última edición se presentaron más de 40 empresas y 50 proyectos (cada una de ellas puede postular varias iniciativas) y para este año la expectativa pasan por, al menos, igualar esa cantidad.

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