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29 de septiembre 2026 - 13:44

La fabricante de reconocidas marcas de ropa entró en concurso con deudas por más de $635 millones

Jutex produjo para Portsaid, Rapsodia, Jazmín Chebar y La Martina, entre otras. Tras frenar su planta de Munro y cerrar su fábrica de La Rioja, busca reestructurar un pasivo millonario.

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Las importaciones de prendas de vestir del primer semestre de 2026 fueron 86,3% superiores a las del mismo período de 2023.

Jutex SRL, una fabricante de indumentaria que produjo para marcas como Portsaid, Rapsodia, Jazmín Chebar, La Martina y Desiderata, entró en concurso preventivo de acreedores con un pasivo declarado de $635,45 millones. La compañía, que no vende directamente al público sino que confecciona prendas para terceros, llegó a la Justicia después de frenar la producción en su planta de Munro y acumular deudas con bancos, proveedores, organismos fiscales y trabajadores.

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Constituida en 2009, la empresa había avanzado en los últimos años con inversiones para ampliar su capacidad productiva. Sin embargo, durante 2026 la situación financiera se deterioró hasta desembocar en la cesación de pagos. El 24 de abril fue la fecha que Jutex fijó ante la Justicia como el momento a partir del cual ya no pudo cumplir regularmente con sus obligaciones.

El concurso llega además en un momento complejo para toda la cadena textil. La producción del sector cayó 24,4% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior y las fábricas operaron en torno al 39% de su capacidad instalada, según datos difundidos por la Fundación Pro Tejer.

La mayor competencia de productos importados aparece también en los números del sector. Durante el primer semestre de 2026, las importaciones de indumentaria crecieron 62% en volumen y 36% en dólares frente al mismo período de 2025. El avance de las prendas terminadas se produjo en paralelo con una fuerte caída de la actividad local.

La tendencia se profundizó respecto de los niveles de algunos años atrás. Un análisis elaborado sobre datos oficiales muestra que las importaciones de prendas de vestir del primer semestre de 2026 fueron 86,3% superiores a las del mismo período de 2023, mientras que la producción textil local se ubicó 34% por debajo y la confección de prendas cayó 13,7% en esa comparación.

Cómo se desencadenó la crisis de Jutex

En su presentación judicial, Jutex explicó que uno de los problemas que afectó directamente su operación estuvo en la planta que alquila en Borges 4803, Munro, donde había instalado maquinaria y tecnología para desarrollar su producción.

Según la compañía, no consiguió la habilitación provincial necesaria para operar el establecimiento y tuvo que detener la producción. La paralización derivó en incumplimientos en los plazos de entrega y posteriormente, en una caída de las ventas.

Jutex también señaló entre las causas de su crisis la debilidad del mercado interno y el aumento de la competencia de productos provenientes del exterior. En su pedido de concurso mencionó la pérdida de poder adquisitivo, el mayor peso de los servicios sobre los ingresos de los hogares y una mayor oferta de productos importados.

El problema financiero terminó de quedar en evidencia en abril. La propietaria del inmueble de Munro intimó a la compañía por seis meses de alquileres impagos, correspondientes a noviembre y diciembre de 2025 y enero, febrero, marzo y abril de 2026.

Para ese momento, las dificultades ya alcanzaban otras obligaciones. La propia empresa reconoció que tampoco podía cumplir normalmente con vencimientos de préstamos bancarios e impuestos y que los fondos generados por la operación ya no eran suficientes para atender el conjunto de sus compromisos.

Una deuda de más de $635 millones

La nómina de acreedores presentada por Jutex muestra un pasivo total de $635,45 millones al 31 de mayo, distribuido entre bancos, proveedores, organismos fiscales, sindicatos y trabajadores.

Las entidades financieras concentran una parte importante de las obligaciones. La empresa declaró $68,39 millones con Banco Ciudad, $65,32 millones con Banco Nación, $61,35 millones con Banco Galicia, $52,32 millones con Banco Provincia y $23,22 millones con Credicoop. También aparecen Banco Rioja y el Gobierno de La Rioja, con $26,32 millones cada uno.

Entre los proveedores, la mayor acreencia informada corresponde a Yersiplast, con $63,91 millones. También figuran Bordados Z, con $17,48 millones, y Expreso Catamarca, con $9,14 millones.

La lista incluye además obligaciones laborales y sindicales. El Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines reclama $5,24 millones; el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido, $1,69 millones; y la Unión Cortadores de la Indumentaria, $2,16 millones. A esos montos se agregan dos créditos laborales individuales que en conjunto alcanzan unos $26,4 millones.

El deterioro se produjo en poco tiempo. En el ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2025, Jutex todavía había registrado una ganancia neta de $139,2 millones y mantenía un patrimonio neto positivo de $484,6 millones. A esa fecha declaraba activos por $749,4 millones y pasivos por $264,8 millones. Poco más de un año después, la compañía entró en cesación de pagos y presentó ante la Justicia una nómina de acreedores por $635,45 millones.

De la expansión al cierre de la planta de La Rioja

El deterioro también alcanzó al proyecto con el que Jutex había buscado ampliar su capacidad productiva fuera de Buenos Aires. En abril de 2023, Rioja Textil, una compañía vinculada a Jutex y controlada por los mismos socios, inauguró una planta en el Parque Industrial de La Rioja con una inversión inicial de $60 millones.

El establecimiento comenzó con alrededor de 25 trabajadores y había sido proyectado para alcanzar una producción de 30.000 prendas mensuales destinadas a abastecer a Jutex. En aquella presentación se informó que la compañía fabricaba para Portsaid, Desiderata, Jazmín Chebar, Penguin, Paula, La Martina, Roxy, Quiksilver, Le Utthe y Rapsodia, entre otras marcas.

Tres años después, la planta cerró definitivamente. A fines de abril de 2026, Rioja Textil desvinculó a los 17 trabajadores que todavía mantenía y dejó de operar. La Secretaría de Trabajo provincial informó que la compañía ya venía reduciendo progresivamente su dotación antes de tomar la decisión final.

El cierre se produjo prácticamente en simultáneo con el deterioro financiero de Jutex: el 24 de abril la fabricante fijó el inicio de su cesación de pagos y pocos días después la planta riojana dejó de funcionar. Ahora Jutex deberá intentar reestructurar sus obligaciones en el concurso preventivo, como tantas otras empresas del sector que están atravesando una profunda crisis.

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