En Hollywood siempre se dan situaciones en las que un papel cambia de dueño a último momento. Algunas de esas decisiones suelen pasar inadvertidas, pero existen otras que llegaron a ser tan importantes que cambiaron para siempre la carrera de quienes dijeron que no.
Uno de esos casos es el de Sean Connery, quien dejó pasar una propuesta que, con el paso del tiempo, se convirtió en una de las oportunidades económicas más grandes que recibió un actor. Su decisión lo llevó a dejar pasar una producción que rompió récords de taquilla en todo el mundo.
El famoso actor interpretó al primer James Bond de la pantalla grande.
Gentileza - Netflix
La millonaria oferta para que Sean Connery protagonizara El Señor de los Anillos
A fines de la década de 1990, New Line Cinema, perteneciente a Time Warner, preparaba una adaptación cinematográfica de "El Señor de los Anillos" que implicaba un gran desafío en la industria. El proyecto contaba con un presupuesto de u$s281 millones, una cifra inédita para la época, y contemplaba el rodaje consecutivo de las tres películas en Nueva Zelanda bajo la dirección de Peter Jackson, quien todavía no era un director consagrado a nivel mundial.
Frente al enorme riesgo económico, el estudio buscó incorporar una figura famosa que le aportara prestigio y atrajera al público. El elegido fue Sean Connery, recordado por haber sido el primer James Bond de la pantalla grande. La intención era que interpretara a Gandalf, uno de los personajes más importantes de la trilogía. Para convencerlo, los productores prepararon una propuesta económica nunca antes vista.
El acuerdo contemplaba un salario de u$s10 millones por cada una de las tres películas, lo que significaba un total de u$s30 millones más el 15% de la recaudación mundial de la trilogía. Pese a esas condiciones, Connery rechazó el proyecto. Tiempo después explicó que había leído las novelas, el guion e incluso había visto la película terminada, pero nunca logró comprender la historia, razón por la que decidió no aceptar el papel.
Tras su negativa, el personaje quedó en manos de Ian McKellen, quien cobró u$s6,2 millones por la primera entrega, u$s7,8 millones por la segunda y u$s20 millones por la tercera.
El papel que rechazó pudo haberle dado una fortuna gigante.
Gentileza - HBO Max
Cientos de millones: la increíble fortuna que perdió el actor al rechazar la propuesta
La apuesta del estudio terminó sorprendiendo a todos los que dudaban del proyecto, ya que entre 2001 y 2003, las tres películas de "El Señor de los Anillos" se transformaron en un fenómeno mundial y recaudaron u$s3.000 millones en los cines. La primera entrega obtuvo u$s897 millones, la segunda alcanzó u$s947 millones y "El Retorno del Rey" superó los u$s1.100 millones, lo que la convirtió en la película más taquillera de 2003 y en la segunda producción de la historia, hasta ese momento, en atravesar la barrera de los u$s1.000 millones.
Si Connery hubiera firmado el contrato original, ese 15% de la recaudación global habría significado u$s450 millones, además de los u$s30 millones acordados como salario fijo. Ese pudo haber sido uno de los pagos más altos obtenidos por un actor por una sola franquicia. A pesar de haber dejado escapar esa suma, el actor nunca criticó el resultado ni cuestionó la elección de Ian McKellen, de hecho, elogió públicamente su trabajo al considerar que hizo una gran interpretación de Gandalf.
Después del éxito de la trilogía, Connery decidió apostar por otra adaptación literaria con potencial de franquicia, "La Liga de los Hombres Extraordinarios", estrenada en 2003. De todas formas, esa película no consiguió el impacto esperado y recibió duras críticas, con apenas 16% de aprobación en Rotten Tomatoes. Ese error marcó el cierre de su carrera cinematográfica y, aunque su última película llegó a los cines en 2003, el actor se retiró definitivamente de la actuación en 2005.
De todas formas, más allá de que la situación fue frustrante, es importante recalcar que la pérdida de aquella oportunidad nunca afectó su situación económica. Al momento de su muerte, a los 90 años, el patrimonio estimado de Sean Connery era de u$s350 millones.