El escenario político en el Partido Justicialista del norte sufrió una sacudida este martes cuando la Junta Electoral del PJ de Jujuy resolvió excluir de los comicios internos a la lista "Celeste y Blanca", encabezada por el diputado provincial Rubén Rivarola, al detectar una serie de irregularidades formales y sustanciales que el espacio no pudo subsanar. Por otro lado, el gobernador Gustavo Sáenz logró consolidar este lunes 3 el control del PJ provincial de Salta con la proclamación de Julio Argentino San Millán como presidente del partido
PJ de Salta y Jujuy: avanza normalización con nuevos presidentes, pero restan definiciones de la Justicia
La "Celeste y Blanca" de Rubén Rivarola fue rechazada por "irregularidades insubsanables" y el Carlos De Aparici es el único que sigue en carrera para las elecciones del 30 de agosto, con apoyo de la senadora Carolina Moisés. En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz consolidó el control del partido con la proclamación de Julio Argentino San Millán, aunque sin apoyo del urtubeycismo.
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Carlos De Aparici, respaldado por la senadora Carolina Moisés, quedaría al frente del PJ jujeño.
La resolución del órgano electoral jujeño, a la que tuvo acceso Ámbito y que opera bajo la intervención judicial del partido, determinó que la nómina presentaba más de 130 candidaturas repetidas, con personas que figuraban simultáneamente en distintos cargos y departamentos, ausencia de firmas de apoderados, diferencias entre la documentación física y digital, nóminas sin la denominación correspondiente, postulantes que no acreditaban identidad, afiliados sin la antigüedad exigida y candidatos que no presentaron la aceptación expresa de sus postulaciones.
Además, la Junta sostuvo que la documentación presentada los días 1 y 3 de agosto resultó extemporánea, ya que se trató de presentaciones realizadas una vez vencidos los plazos establecidos que constituían una "lista nueva y sustancialmente diferente", por lo que fueron declaradas inadmisibles.
Con la exclusión de Rivarola, la lista "Generación Valiente", encabezada por el abogado Carlos De Aparici y respaldada por la senadora nacional Carolina Moisés, permanece como la única habilitada para competir en las elecciones internas del próximo 30 de agosto.
La situación deja a De Aparici -quien había sido propuesto por Moisés luego de que la senadora renunciara a su propia candidatura para buscar una salida de unidad- en una posición de virtual preeminencia para asumir la presidencia del PJ jujeño, siempre que no prospere el amparo judicial que Rivarola anunció que presentará ante la Justicia Federal.
Desde el espacio de Rivarola calificaron la decisión de la Junta como un criterio de "excesivo rigor formal" y consideraron que la resolución resulta arbitraria, afectando el derecho de participación política de los candidatos y afiliados. La Junta Electoral, por su parte, informó que puso las actuaciones en conocimiento del Ministerio Público Fiscal de la Nación para su evaluación.
El fracaso de la unidad
La exclusión de Rivarola cierra un capítulo de meses de negociaciones fallidas. El diputado había logrado nuclear a casi todas las tribus históricas del peronismo jujeño -referenciadas en Guillermo Jenefes, Guillermo Snopek, Carlos Haquim, el exgobernador Eduardo Fellner e incluso a la camporista Leila Chaher- y se presentaba como el favorito en una interna que finalmente no se concretará, al menos por ahora, en términos electorales.
Los intentos de lista única fracasaron pese a la mediación de los gobernadores norteños, de acuerdo a lo que trascendió. Moisés llegó a ofrecer una distribución del Consejo Provincial con 10 lugares para su sector, 10 para Rivarola y 4 para Jenefes, además de un reparto equitativo en el congreso partidario, pero la oferta fue rechazada por el rivarolismo, que exigía mantener el control de la mesa de conducción.
En diálogo con Ámbito, Carolina Moisés sostuvo que "la resolución de la Junta Electoral ratificó nuestro trabajo serio y transparente, confirmando que existe una nueva generación de peronistas con vocación de construir un PJ democrático, participativo y de puertas abiertas para todos los jujeños". "Rechazamos el intento de entorpecer el proceso por parte de la lista Celeste y Blanca, cuyas graves irregularidades en la presentación de su lista evidencian negligencia y desprecio hacia los afiliados", agregó.
"Hoy comienza una nueva etapa con el compañero Carlos de Aparici a la cabeza del PJ, quien seguro presidirá el Congreso Provincial para acercar el partido a la gente. Agradecemos a todos los compañeros, militantes, dirigentes y afiliados que integran nuestra lista, por su compromiso y convicción durante este proceso", cerró.
Este desenlace llegó luego de tres años de intervención y del peor desempeño electoral del peronismo jujeño en las legislativas de octubre de 2025, que dejaron al partido con representación mínima en la Legislatura provincial.
Sáenz recupera el PJ de Salta, pero sigue la grieta
El gobernador Gustavo Sáenz logró consolidar este lunes 3 el control del PJ provincial con la proclamación de Julio San Millán como presidente del partido, al frente de la única lista oficializada. El interventor judicial José Luis Napoleón Gambetta dio el paso formal, aunque la conducción todavía necesita el visto bueno definitivo de la Justicia para asumir. San Millán -exsenador nacional, exministro provincial y actual secretario de Relaciones Institucionales del gobierno provincial- quedó al frente de una nómina integrada por funcionarios, legisladores, intendentes y dirigentes alineados con la administración provincial.
Sin embargo, apenas un día después de la proclamación, el armado saencista sufrió su primera fisura. La diputada provincial Laura Cartuccia, integrante en tercer término de la lista, presentó su renuncia al Consejo Provincial antes de que las nuevas autoridades asumieran. "No me siento en condiciones de avalar determinadas situaciones que suceden con algunos miembros del Consejo", sostuvo, y agregó que "el Partido Justicialista tiene que ser absolutamente para todos y no para unos pocos". También cuestionó que dirigentes que todavía no asumieron ya hablaran en nombre del PJ y rechazó que se anticipara un eventual respaldo partidario a una candidatura de Sáenz.
Mientras el saencismo optó por el silencio, el espacio del exgobernador Juan Manuel Urtubey salió a la ofensiva con un documento titulado "La legitimidad del PJ de Salta no se proclama, se construye", en el que dejó en claro que no reconocerá a la nueva conducción partidaria. El comunicado de Fuerza Patria Salta sostuvo que el proceso "carece de la legitimidad política necesaria para conducir al principal partido de la oposición en la provincia" y advirtió que "la ausencia de competencia no fue consecuencia del consenso, sino de un procedimiento que nunca brindó las garantías políticas necesarias para una participación amplia y democrática". También acusaron al saencismo de haber sostenido una posición "colaboracionista" al apoyar las principales leyes impulsadas por el gobierno de Javier Milei. "La proclamación de autoridades podrá conferir cargos partidarios, pero no otorgará la legitimidad política", sentenciaron.
Urtubey mantiene intacta su estrategia judicial: no participó del proceso electoral para no convalidarlo y espera que la Cámara Nacional Electoral resuelva la apelación presentada por el PJ Nacional, un fallo que podría anular la elección.
Con estos escenarios provinciales el peronismo llegará fracturado a las elecciones de 2027, al exhibir más grietas que acercamientos. La pregunta que ronda es si el peronismo logrará capitalizar estas normalizaciones partidarias para reconstruir su representación institucional, o si los resultados de estas internas profundizarán las fracturas que arrastra desde 2023.




