Por estas horas el ambiente de negocios sigue con atención la guerra entre dos pesos pesados: Ángelo Calcaterra, primo hermano de Mauricio Macri; y el dueño de Edenor y principal accionista de Pampa Energía, Marcelo Mindlin. La historia gira en torno a una operación realizada en marzo de 2017, cuando el propio Mindlin, su hermano Damián, Gustavo Mariani y Ricardo Torres, socios en Pampa Energía anunciaron que le compraron a Calcaterra la constructora IECSA, cuyo principal contrato era el soterramiento del tren Sarmiento, una obra que había ganado durante el kirchnerismo junto a la brasileña Odebrecht, luego implicada en una megacausa de corrupción en América Latina.
Esa venta dio lugar ahora a un litigio entre ambos grupos económicos, ya que Calcaterra se presentó ante el ante el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires para denunciar cuotas impagas de aquella transacción por parte de Mindlin, según lo reveló el sitio El Cohete a la Luna.
Calcaterra había comprado IECSA a la familia Macri en 2007 para evitar el conflicto de intereses de Mauricio, quien por entonces saltó de la presidencia de Boca a la jefatura del Gobierno porteño. Cuando la compraron, los Mindlin cambiaron el nombre de IECSA a Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico (SACDE). Ahora dirigida por Damián Mindlin, la compañía lleva adelante un millonario desarrollo inmobiliario en Barrio Parque.
Según el contrato firmado por Calcaterra y Mindlin, la venta de las acciones de IECSA se pactó con un pago al contado, efectuado en 2017, y un saldo de precio pagadero en seis cuotas anuales, comenzando en 2019 y finalizando en 2024.
El problema gira en torno a una cláusula de default soberano que, insólitamente, tiene como protagonista a la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kichner. Según lo publicado, el Contrato Inicial entre Mindlin y Calcaterra contemplaba un “precio contingente variable” que dependía, entre otros factores, de los resultados del negocio de cada una de las empresas vendidas y sus eventuales pasivos ocultos. Pero cuando en mayo 2019, se firmó el Contrato Definitivo el esquema de precio contingente variable se convirtió en otro “de precio fijo y tranquera cerrada, no susceptible de ajuste o deducción alguna a favor de la parte compradora”, que en este caso es Mindlin.
Según el contrato firmado por las partes, se incluyó la cláusula 1.1. en donde se contemplaba el default soberano como un factor que incidía en el precio. Eso fue definido entre las partes como “el incumplimiento en el pago de cualquier suma adeudada bajo financiamientos tomados o garantizados por el Gobierno Nacional, dado el impacto negativo que el default tendría sobre la actividad de la economía y de la empresa, la porción del precio pendiente de pago al momento de la ocurrencia de tal incumplimiento soberano se extinguiría de pleno derecho".
Pero en la presentación ante el Tribunal Arbitral, Calcaterra advierte que, en el Contrato Definitivo, se firmó un Acuerdo Complementario, según el cual en realidad Default Soberano significa “el hecho de que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner fuera electa Presidenta de la Nación Argentina”. Lo que siguió es conocido: Cristina ungió como candidato a Alberto, y como fórmula derrotaron a Macri en su intento de reelección, y juntos llegaron a la Casa Rosada.
Denuncia de Ángelo Calcaterra contra Marcelo Mindlin
El Cohete a la Luna
El punto es entonces, si el “reperfilamiento” anunciado por el entonces ministro de Economía de Macri, Hernán Lacunza, el 28 de agosto del año pasado, constituye un defaut y por ende implica una reducción en el precio de venta, y habilita al grupo Mindlin a no completar el pago en cuotas que están pendientes.
“En otras palabras, la única circunstancia objetiva, externa al contrato y ajena a la voluntad de las Partes que significaría una reducción del Saldo del Precio y la inexigibilidad de las Cuotas pendientes de pago, no era la ocurrencia de un default soberano conforme la definición incluida en la redacción de la cláusula 1.1 del documento del Contrato Definitivo, sino lo acordado y obrante en el texto del Acuerdo Complementario -de igual fecha-, esto es, la elección por parte del voto popular de CFK”, afirmó Calcaterra en su presentación ante el Tribunal Arbitral.
Sin embargo, fuentes de Pampa Energía, citados por Clarín, indicaron que sobre ese cambio de denominación de default soberano que Calcaterra “pretendió cambiar la definición de Default Soberano, y envió un contra documento que fue firmado solamente por él y que no fue firmado ni aceptado por los compradores”.
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