Como la mayor parte de las personas de mi edad, soy de los que aman los viejos mapas Mercator que solíamos llevar al colegio para pintar fronteras, montañas y mares, haciéndonos viajar cuando aún no lo hacíamos. Pero, con cerca de una centena de países distintos en la mochila, y algunos estudios académicos mal aprendidos, resulta incuestionable que el mundo real y aquellos mapas eran cosas bien distintas.
Tengo clara la sensación de Groenlandia, al ver que la distancia entre el casquete de hielo, donde vivimos y caminamos por algunos días, no era la cosa inmensa que esperábamos, sino de unos pocos kilómetros. En un sentido inverso, la semana y pico de caravana por Mauritania, que parecía apenas un punto en el mapa, fueron casi doscientos kilómetros de arena y sed.
El nuevo mapa mundial "no impulsado", pero utilizado por las Naciones Unidas
Así que estoy entre los que no tienen dudas sobre el beneficio de la reciente resolución de las Naciones Unidas de aprobar casi por unanimidad,un nuevo mapa mundial que refleje el tamaño real de África (de ninguna manera se prohíben o cuestionan los viejos mapas). Es cierto que el mapa está lejos de ser una representación perfecta, pero ninguno lo es, ya que es imposible representar una esfera con un plano, aunque se acerca un poco más a la realidad.
Tampoco dudo de que una entidad tan importante -y costosa- como es las ONU deba tener cosas más urgentes para resolver, pero bueno, a lo mejor lo tomaron como un descansito en su gesta para salvar al mundo. A favor estuvieron 164 países, 6 se abstuvieron y solo uno voto en contra.
Argentina voto a favor de la aprobación del nuevo mapa mundial sin efectuar ninguna observación en contrario, a pesar de que….
¿Quién? Por supuesto, los EEUU de Donald Trump. Ojo, un poquito de razón tuvieron. Plantear que la sanción del nuevo mapa es una cuestión de “justicia cognitiva”, que “se burla del trabajo y propósito” de la ONU, la verdad es que no “le erra demasiado al tarro”. Incluso lo de definirlo como parte de “un proyecto de ideología radical” tal vez conlleva un poquito de razón, pero esto en nada objeta que sea una mejor manera de representar el mundo
Nos queda la duda de si, en lugar de seguir definiendo el Golfo de México como tal y no como “Golfo de América”, de llamar al lago Ontario por su nombre y no “Lago América”, al Denali por su denominación indígena y no por el reconstituido Monte McKinley, o al estrecho de Ormuz por su nombre original y no como “Estrecho Trump”, el comportamiento del presidente norteamericano no habría sido otro y hoy lo veríamos como el mayor fanático del nuevo mapa global.
Un punto que hay que entender es que la Asamblea no votó a favor de ningún mapa en particular, sino de una manera general de representar al mundo. De hecho, durante el debate se destacó que “no se respalda ningún sitio web especifico, como Equal-Earth.com, incluyendo los mapas allí contenidos”.
Este es el mapa oficial empleado por las UN para la votación, apenas un croquis de poco uso practico.
El problema es que Equal-Earth.com es el único sitio que ofrece mapas de uso práctico de este tipo, como los que circularon en Naciones Unidas, más allá del croquis oficial. El sitio, de acceso gratuito, fue desarrollado en 2018 por Tom Paterson, Bojan Savric y Bernhard Jenny, los inventores del nuevo sistema de representación cartográfica y de su fórmula matemática de base.
Así que, en el fondo, los cuestionamientos que siguen son contra estos mapas, no contra la ONU. El problema es que, al menos por ahora, es el único proveedor de esta cartografía, lo que la convierte en una suerte de “verdad revelada”. Los propios autores advierten en su sitio que los usuarios pueden modificarlos a su gusto.
Los países que se abstuvieron fueron, en realidad, uno que consiguió la solidaridad de los otros seis: Ucrania, seguida por Serbia, Montenegro, Moldavia, Lituania, Georgia y Estonia. El motivo: hay unas líneas de separación y el tono asignado a la península de Crimea es ligeramente distinto al del resto de Ucrania, aunque mucho más similar al de Rusia. Esto se podría haber salvado con una observación y la consiguiente corrección, pero para un país en guerra y sus aliados más cercanos se convierte en una cuestión de principios y, tal vez, hasta de marketing.
Ucrania se abstuvo de votar a favor del nuevo mapa, arrastrando tras de si a otros aliados.
De ahí a coincidir como declararon en su momento que “semejantes malinterpretaciones pueden abrir una caja de Pandora, facilitando efectivamente abusos y distorsiones sobre el mapa político del mundo”, tal vez sea un poco demasiado. Se protesta, se corrige o se pone una aclaracion y listo. Pasada una semana de la votación ahora llego el turno de la India y Japón.
India voto a favor del mapa, presentando sus objeciones.
Los hindúes presentaron sus observaciones casi desde un principio y el domingo pasado el Ministerio de Asuntos Externos emitió una protesta formal. Los territorios de Jammu, Kashmir y Ladakh no estaban representados de acuerdo con los mapas oficiales que salen de Nueva Delhi y aparecen entrampados entre las líneas de frontera que reclaman India y China. A hoy lo que tenemos en esa región es una resolución de la ONU para que se realice un plebiscito y sus habitantes decidan de qué lado quieren estar. Mas allá de esto, India salió favorecido frente a Nepal en la discusión sobre la región de Kalapani, sobre lo que nada dicen.
Japón descubrió apenas horas atrás que las islas Kuriles no les eran reconocidas como propias. Ya pidieron una corrección.
Los nipones tardaron un poco más y recién en estos días parece que se dieron cuenta que las islas Kuriles, sobre las que están en disputa con Rusia desde 1945 cuando los soviéticos las tomaron echando a toda la población nativa, y que fueron visitadas por Putin el mes pasado, tienen otro tinte. Ya presentaron un pedido de rectificación.
Y ya que hablamos de islas invadidas en las cuales la población fue echada… ¿qué pasa con Malvinas?
Quien esto escribe es daltónico, así que conoce de cerca los problemas de tratar de mirar al mundo en función de los colores, especialmente cuando las diferencias son muy sutiles, por lo que nunca haría mofa de alguien por no reconocer las diferencias del arco iris, pero: ¿Qué es esto?...
Mientras se exacerba el espíritu malvinero, la cancillería con Pablo Quirno a la cabeza han votado a favor de representar a nuestras islas como no argentinas.
Las islas del Atlántico sur según el nuevo mapa global. Hasta ahora Cancillería, muda.