ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de julio 2026 - 11:30

Tuvieron que pagarle u$s157 millones para que se calle: la historia secreta del tercer fundador de Snapchat

Al igual que pasó con Facebook, la aplicación tuvo un drama entre los creadores que terminó en un conflicto legal poco conocido.

ver más

La empresa tuvo un conflicto similar al que vivió Facebook.

Pexels

Snapchat comenzó como un proyecto universitario en Stanford y terminó convirtiéndose en una de las aplicaciones más famosas del mundo. Detrás de ese éxito estuvieron Evan Spiegel y Bobby Murphy, dos jóvenes que transformaron una idea simple en una empresa de miles de millones.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Pero la historia del inicio tiene un protagonista olvidado. Antes de la explosión global de la app, un tercer estudiante formaba parte del grupo original. Años más tarde, denunció que lo habían dejado afuera de la compañía que también ayudó a crear, desatando una pelea legal.

El dúo eligió ignorar a uno de los socios iniciales, lo que desató un feroz conflicto legal.

Quién es Reggie Brown, el tercer fundador de Snapchat

Reggie Brown estudiaba Literatura Inglesa en Stanford cuando conoció a Spiegel y Murphy. Los tres compartían fraternidad y pasaban los días juntos, mucho antes de que Snapchat fuera siquiera una idea de negocio.

Según su versión, la idea de la aplicación nació en una charla con Spiegel. Su propuesta era crear una herramienta para mandar fotos que desaparecieran después de verse. En 2011, esto rompía con la lógica de redes como Facebook, donde todo el contenido quedaba guardado para siempre.

A Spiegel le interesó la propuesta y sumaron a Murphy, que tenía los conocimientos técnicos para programar la app. La primera versión se llamó Picaboo y salió en julio de 2011. Durante esos meses, los tres trabajaban desde la casa del padre de Spiegel en Santa Mónica, buscando la forma de convertir el proyecto en una empresa.

El reparto de tareas parecía claro: Spiegel lideraba el proyecto, Murphy programaba y Brown se ocupaba de la parte comercial y la difusión.

Más tarde, Brown reclamó que su aporte había sido clave para los primeros pasos. Aseguró haber ayudado a elegir el nombre de la marca, redactó los textos de la interfaz y diseñó el famoso logo del fantasma que hoy todos conocen. Pero Spiegel y Murphy veían su rol como algo muy menor y no estaban dispuestos a darle los mismos derechos dentro de la empresa, un choque que terminó por romper la relación.

Spiegel y Murphy debieron pagar una fortuna para evitar mayores riesgos en su empresa.

La millonaria demanda de Brown

El conflicto explotó cuando Brown pidió aclarar su porcentaje en la compañía. Aunque después reconoció que estaba dispuesto a aceptar una parte minoritaria, las negociaciones se estancaron.

El punto central de la pelea fue el trámite de una patente. Reggie había colaborado en los papeles del registro y figuraba junto a los otros dos como coautor. Poco después, le bloquearon el acceso a los servidores y correos de la empresa, dejándolo afuera justo cuando las descargas empezaban a subir.

En 2013, Brown fue a la justicia y demandó a sus excompañeros y a la firma por exclusión injusta, reclamando su lugar en la creación antes de que la valuación de la app se volviera millonaria. Spiegel y Murphy negaron todo, argumentando que su socio exageraba su participación y no estaba a la altura de ellos como fundador.

El caso se cerró en 2014 con un acuerdo privado. Snapchat aceptó pagarle a Brown un total de u$s157,5 millones: u$s50 millones ese año y los u$s107,5 millones restantes en 2016. Además del dinero, la compañía admitió de forma pública que la idea original de mandar fotos efímeras había sido de Reggie, terminando con una interna que se tapó durante los años de mayor crecimiento.

Miles de millones: el increíble patrimonio de Evan Spiegel y Bobby Murphy

Hoy Evan Spiegel tiene una fortuna estimada en u$s2.000 millones, según distintos medios especializados. El director ejecutivo de Snap construyó su riqueza a través de su sueldo, bonos y la venta de acciones corporativas con el paso de los años.

Por otro lado, Bobby Murphy cuenta con un patrimonio de u$s2.200 millones. El programador original de la aplicación sigue metido en la compañía y actualmente ocupa el cargo de director de tecnología.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias