En junio de 1973, durante la breve pero intensa primavera cultural camporista (con Octavio Getino al frente del Ente de Calificación Cinematográfica), se liberaron cientos de películas que los argentinos antes no podían ver. Pero hubo una que habría de tener un efecto perdurable, además de un éxito sin precedente: “El Decamerón”, de Pier Paolo Pasolini, adaptación de algunos relatos del clásico de Giovanni Boccaccio sin ningún tipo de censura. Por primera vez, en cines céntricos, se veían desnudos frontales, tanto masculinos como femeninos, además de algunos actos sexuales. “El Decamerón”, rodada por Pasolini dos años, era la primera parte de lo que él llamó la “Trilogía de la vida”, todas adaptaciones de clásicos de la literatura universal. La segunda parte fue “Los cuentos de Canterbury”, y la tercera (que no se llegó a estrenar en la Argentina porque ya estaba Néstor Paulino Tato, el censor de hierro, en el Ente), “Las flores de las Mil y Una Noches”.
La noticia, que ayer publicó Variety, es que Netflix inició la filmación de una nueva versión de “El Decamerón” en los estudios Cinecittà de Roma, cuyo presupuesto es uno de los más elevados para las producciones internacionales de la empresa en los últimos años. Esta ver con formato de miniserie, en ocho episodios, la historia, al igual que en el original de Boccaccio, se desarrolla en 1348, cuando la pandemia de peste negra golpea la ciudad de Florencia, y un puñado de nobles son invitados a retirarse con sus sirvientes a una gran villa en la campiña y esperar a que pase la peste con unas fastuosas vacaciones. Pero a medida que pasa el tiempo, lo que comienza como una aventura sexual se convierte en una lucha sin cuartel por la supervivencia. Michael Uppendahl (“Mad Men”) dirigirá cuatro de los ocho episodios.
La producción de “El Decamerón” ocupa ahora una amplia franja del backlot de Cinecittà, donde la mayor parte de los interiores se ha construido en el enorme Estudio 5, conocido por ser el favorito de Federico Fellini. El reparto está compuesto casi en su totalidad por jóvenes actores no italianos, entre ellos Zosia Mamet (“Girls”) como Pampinea, Tanya Reynolds (“Sex Education”) como Licisca, y Karan Gill (“I May Destroy You”) como Pánfilo. El equipo mayoritariamente italiano, al igual que su diseñador de producción Luca Tranchino (“Domina”, “Prison Break”) y sus diseñadores de vestuario: Gabriella Pescucci (“La edad de la inocencia”), ganadora de un Oscar, y Uliva Pizzetti (“Los Borgia”).
El productor de “El Decamerón” es Nicola Rosada (“Spider Man: Lejos de casa”), que el año pasado firmó un acuerdo de cinco años para el alquiler continuado de seis sets de Cinecittà. La serie se beneficia de las desgravaciones fiscales italianas, que cubren hasta el 40% de los costos de producción. Cinecittà, que se ha sometido a amplias obras de rediseño, pronto albergará otra gran producción estadounidense. Según se ha anunciado, se trata de la serie de gladiadores “Morituri” (“Los que van a morir”, tal como saludaban al César)”, de Roland Emmerich, protagonizada por Anthony Hopkins en el papel del emperador Vespasiano, que entrará pronto en producción en los estudios de Roma.
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