Desde esta misma columna, en la edición del 11 de diciembre del año 2006, hemos anticipado que el oro se encontraba claramente inmerso en un bullmarket como escenario principal, el cual había dado inicio en los mínimos del año 2001 en torno a los 260 dólares y que debía conducir los precios hacia valores de 1.000 dólares por onza hacia fines del año 2007 o comienzos del año 2008. Tal expectativa se ha cumplido, un importante rally del commodity se inició hacia mediados del pasado año 2007 en torno a valores de 650 dólares por onza que ha logrado colocar el precio de este metal hacia el pasado 17 de marzo en un valor máximo de 1.032 dólares por onza, área donde el precio del metal encontró la corriente vendedora de las últimas dos semanas.
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Ahora bien, ante este contexto del metal, los inversores actualmente se hacen dos preguntas. Una es ¿por qué sube el precio del oro? y otra ¿seguirá subiendo hacia adelante, aún estamos a tiempo de invertir en este metal?
Las respuestas a la primera pregunta, de por qué sube el oro, son innumerables. Actualmente podemos encontrar muchísimas razones que los analistas exponen, justificando de uno u otro modo el incremento del precio del metal. Lo concreto es que por mucho tiempo este metal ha actuado como vía de refugio para el inversor, cuando éste no encuentra estabilidad en otros instrumentos. Sin embargo, un concepto equivocado, desde nuestro punto de vista, es creer que el precio del oro sube únicamente cuando la economía del mundo se encuentra en crisis. La prueba que esta interpretación que hace el global de la gente es un error ha sido justamente el desempeño que ha tenido el commodity en los últimos siete años. Es decir, el precio del oro no ha subido desde el último semestre cuando se empezaron a conocerse señales sobre la actual crisis que atraviesa EE.UU. Lo cierto es que el precio del oro viene subiendo desde el año 2001, y en todo este período la economía del mundo ha venido creciendo, de hecho las Bolsas del mundo han alcanzado máximos históricos en su gran mayoría y, sin embargo, el oro ha subido de todos modos. Entonces, ¿cuál es la conclusión por la cual el oro ha venido subiendo? La respuesta la dijimos más arriba, por mucho tiempo el oro ha sido un activo de refugio para los inversores, y cuando hablamos de refugio no necesariamente debemos considerarlo como refugio a un período de crisis sino también que en este caso ha sido un activo que se ha convertido junto con el euro en refugio de excedentes. En definitiva, para un inversor y para un país, el oro ha sido y es un símbolo de riqueza y ahorro a largo plazo. De este modo, se explica que en los últimos años aún con crecimiento en las Bolsas y en la economía del mundo, el precio del metal haya desarrollado el importante bullmarket actual. En este caso, el commodity se ha convertido en un instrumento de refugio ante excedentes y ante la falta de instrumentos financieros estables que otorguen cierta garantía de conservación de dichos excedentes.
La siguiente pregunta es: ¿seguirá subiendo el precio del oro, aún el inversor está a tiempo de invertir en el metal?
En este caso, para responder a dicha pregunta pasaremos a desarrollar el análisis del metal y, a partir de él, inferir si la tendencia alcista iniciada en el año 2001 aún se encuentra con potencial o si por el contrario la misma ha alcanzado un techo en los máximos registrados.
EL ANALISIS
Desde nuestro modelo de análisis, elliot wave, todo movimiento de tendencia debe desarrollarse con una secuencia tendencial de cinco movimientos. Como apreciará el lector en la gráfica mensual adjunta, el ciclo alcista del oro que diera inicio en los mínimos del año 2001 en torno a los 260 dólares se encuentra desde nuestro punto de vista incompleto a los máximos alcanzados de 1.032 dólares por onza.
De hecho como apreciamos en el etiquetado realizado, resulta favorecido interpretar el máximo de 1.032 dólares como un techo intermedio en onda 3 del ciclo alcista en fuerza. En este sentido, debemos decir como visión principal que independientemente que el recorte en fuerza desde dichos máximos pueda profundizarse en un corto plazo hacia una zona de soporte más deprimida hacia las próximas semanas, aún el oro tiene potencial de avance para desarrollar con objetivos superiores a los 1.032 dólares por onza. En este sentido, recomendar estar atentos al desarrollo correctivo en fuerza desde los máximos de 1.032 ya que dicha corrección colocará al metal en zona de soportes atractivos que nos entregarán una nueva oportunidad de compra con vista hacia fines de este presente año 2008 o bien hacia el próximo año 2009.
Si nos centramos en la gráfica diaria, de corto plazo, podemos observar que la baja del oro desde los máximos de 1.032 ha accedido hasta el momento hacia un mínimo de 904 dólares y, desde allí, el precio se ha recuperado en las últimas sesiones. Esta recuperación desde los mínimos de 904 tiene resistencia inicial en la zona de máximo alcanzada de 955-960 dólares y potencialmente en la zona de 980-985 dólares, creemos que desde algunas de estas zonas el accionar bajista del oro quedará rehabilitado con el ánimo de conducir los precios en próximas semanas por debajo de los 900 dólares hacia un objetivo en la zona de 860-850 o bien hacia los 800-780 dólares. Recién luego de materializado este proceso correctivo que puede demandar algunos meses, el oro estará nuevamente en condiciones de retomar el ciclo alcista de fondo y buscar valores superiores a los 1.032 dólares; ya sea ello bajo un fundamento de refugio a una economía mundial en crisis o bien manteniendo el mismo esquema que ha tenido en los últimos años junto al euro, actuando como instrumento de refugio a excedentes de una economía mundial en crecimiento y sin instrumentos de inversión estables que permitan conservar dichos excedentes (por ejemplo el dólar). Veamos...
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