Sentirnos unidos para atravesar este tiempo

Opiniones

En esta cuarentena una visión negativa de la vida y del futuro se adueña  de nuestros pensamientos  Tratemos de acompañarnos a la distancia, con palabras de aliento.

Un día el mundo cambió. No más ravioles los domingos. Ni charlas de café. Ni besos y abrazos. El tiempo se detuvo. No hay diferencias entre un día y otro. Esta descripción es una pequeña muestra acerca de cuántas cosas perdimos.

Cuando se bombardeó Londres en la década de 1940, la población se refugió en los túneles del metro. Todos abrazados deseando salvar la vida. Nadie pedía por la libertad de circular, ni por su trabajo y ni siquiera por su casa. Solo importaba seguir vivo.

Salvando las enormes distancias y diferencias, motivos y consecuencias, en esta pandemia a millones de personas en el mundo les pasa algo parecido. Nadie sabe qué futuro nos espera. Lo que debemos lograr es mantenernos vivos.

En esta cuarentena una visión negativa de la vida y del futuro se adueña de nuestros pensamientos. La peor pesadilla es sentir que ya mi vida no es mía. Parecería que se terminó la vida. Una antesala del final donde solo resta esperar que toque timbre la guadaña.

Víktor Frankl, un psiquiatra prisionero en un campo de concentración nazi, nos señaló que lo que mantiene la vida es tener un proyecto y asumir una responsabilidad con uno y con los demás. Hay dos caminos: quedar atrapados en lo que no podemos y otro más constructivo, que es pensar lo que podemos.

Así que las limitaciones que nos tocan vivir no deben impedir pensar como pasar el día a día, hasta lograr la vuelta a ser dueños de nuestra vida. Podemos recordar, imaginar, contar lo vivido, hacer lo pendiente en la casa y todos los pequeños placeres que estén cerca. Llamados, lecturas, pintura, canto, baile, películas y el que está en pareja ya sabe, jugar.

Un día el bombardeo en Londres pasó, al tiempo la guerra terminó. Todos sentían algo extraño, dolor por las ruinas de sus hogares y satisfacción por sentirse hermanados detrás de una causa mayor. Debemos tomar esta enseñanza. Sentirnos unidos para atravesar este tiempo. La carga es más llevadera si no me siento solo. Tratemos de acompañarnos a la distancia, con palabras de aliento.

El peor error es creer que esto solo me pasa a mí. Todos vivimos lo mismo y quien no lo piense así quedará atrapado en un sentimiento de ser víctima de una injusticia, que se la atribuirá vaya saber a quién.

Todos los días necesitamos, para soportar el encierro, oír la frase: “Esto también pasará y la tierra volverá a girar”.

(*) Psicólogo (M.N 2666 - M.P 80376), profesor del post grado en Psicoterapias Facultad de Medicina (UBA) (IG: Psicologoarino)

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