Dólar vs inflación: qué pasará hasta octubre y después de las elecciones

Opiniones

El peso se está depreciando a una tasa del 12% anualizada y si bien no hay garantías parecería que la intención de las autoridades económicas es que siga así. Pasados los comicios sería lógico pensar que el dólar se moverá con menos ataduras.

La eterna duda argentina, ¿pesos o dólares? Mirando la historia reciente y no tan reciente la respuesta parece obvia. Sin embargo, el gobierno viene pisando el dólar oficial. El peso se está depreciando a una tasa del 12% anualizada y si bien no hay garantías parecería que la intención de las autoridades económicas es que siga así. Quizás ese 12% se pueda transformar en 15 o 18%, pero difícilmente pase de ahí.

Esto es porque el Banco Central compró casi 7.000 millones de dólares de los cuales se pudo quedar con casi 4.000 millones en lo que va del año. Si fuera necesario vendería algunos de esos dólares para asegurarse que no hay una devaluación más brusca. Eso, a su vez, debería ayudar a reducir la inflación y, quizás más importante políticamente, ayude a que los salarios puedan recuperar algo del terreno perdido. Nuestra estimación de base es que el Banco Central se tendrá que desprender de unos 1.500 millones de dólares en el segundo semestre. Si la presión siguiera probablemente opte por pisar algo las importaciones, aunque ello impacte sobre el nivel de actividad. Sólo en último lugar abandonaría su política de que el precio del dólar suba marginalmente.

Esto también vale para el contado con liquidación, cuya cotización también está influenciada por la acción del Banco Central. Las autoridades monetarias entendieron que una suba en la brecha genera una desorganización de toda la economía y mina aún más la confianza de todos los agentes, desde ahorristas a empresarios. De manera que lo lógico sería que la brecha se mantenga entre 65 y 80%, pero no pase de allí. Si el parámetro es el dólar blue, la cosa es más difícil porque al ser un mercado informal, el gobierno no puede intervenir, pero de todas maneras, de forma imperfecta y más volátil tiende a seguir la trayectoria del contado con liquidación o el MEP.

En este contexto, la inflación tiene todo para ganarle al dólar de aquí a octubre. Si bien vemos la inflación bajando la barrera del 3% mensual, estimamos que permanecerá en un nivel promedio de 2.5-2.7% mensual de aquí a octubre. De esta manera un plazo fijo ajustable por CER o bonos cortos no sólo asegurarían el poder de compra del dinero, sino que en alta probabilidad ganarían la carrera al dólar. Claramente esta no es una estrategia libre de riesgo, pero creemos que tiene buenas chances de éxito.

Lo que sí una vez pasados los comicios sería lógico pensar que el dólar se moverá con menos ataduras. Esto es porque en primera instancia el gobierno no tiene mucho para ganar por atrasarlo y en segundo lugar porque si llega un acuerdo con el Fondo Monetario, una de las cosas que seguramente figurará en los lineamientos del programa será la necesidad de acumular reservas e ir levantando paulatinamente el cepo, dos objetivos que tienen como resultante un tipo de cambio algo más depreciado. No tiene porqué ser una maxi devaluación, pero claramente el 1-1.5% mensual le quedará chico.

Economista de Econviews

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