17 de noviembre 2008 - 00:00

Escepticismo empresario

Aunque asegura que es imposible explicar a los accionistas de una compañía internacional decisiones del gobierno argentino como el traspaso de las AFJP al Estado, Martin Richenhagen -CEO del fabricante internacional de equipos agrícolas AGCO- aseguró que las ventas de maquinarias en el país aumentaron más de 26% en el último trimestre del año. El ejecutivo alemán, de visita en Buenos Aires, habló con Ambito Financiero y dijo que si la Argentina fuera más estable, abrirían más fábricas aquí. Esto es lo destacado del diálogo de Richenhagen con este diario.

PERIODISTA: ¿El conflicto con el campo que frenó la producción en la Argentina, modificó la estrategia de la compañía en el país?

Martin Richenhagen: No pudimos aumentar la inversión, como pensábamos. Este tipo de problemas es muy negativo. La Argentina es un buen país para producir. Tiene buena infraestructura y recursos humanos. Pero el futuro de los agricultores es incierto, entonces decidimos no invertir en este momento. Abrimos una planta de motores en Rusia, pero lo hubiéramos hecho acá con una situación más fácil. El país necesita que el gobierno tenga una relación distinta con la población, o quizá lo que se necesita sea otro gobierno.

P.: ¿Cómo explica a los accionistas que hay potencial para invertir en la Argentina mientras el gobierno toma decisiones como el traspaso del sistema privado de jubilaciones al Estado?

M.R.: No logro explicarlo. Hay decisiones que toma el gobierno argentino que son muy extrañas. Creo que la decisión sobre los fondos de pensión tiene un gran error de enfoque. Es contraproducente para toda la economía porque puso en peligro al sistema bancario. El resultado es que hoy el campo argentino paga una tasa de interés de 30% contra 5% que paga el sector rural estadounidense o 15% el brasileño.

P.: ¿Considera que siguen siendo altas las retenciones?

M.R.: No sólo eso. Además de que éste debe ser el único país del mundo donde hay que pagar para exportar y la agricultura no tiene subsidios, aquí es muy difícil efectivizar las ventas al exterior. No dan las aprobaciones.Por esta desigualdad, los agricultores argentinos no tienen dinero para invertir y mejorar la producción.

P.: ¿Encuentran otras trabas además de las retenciones?

M.R.: También afecta que para los bancos es difícil dar créditos, aun antes del tema de las AFJP. El riesgo-país aquí es muy elevado y la financiación de los bancos se hace muy complicada.

P.: ¿Cómo definiría el clima de negocios hoy en la Argentina para una empresa extranjera pero que produce en el país?

M.R.: En los últimos 15 años en la Argentina cerraron sus plantas casi todos los industriales internacionalesque había en nuestro sector. Eso demuestra que la Argentina carece de estabilidad. Es cierto que la inversión continúa, pero porque la Argentina, como Brasil, son hoy los mayores mercados que hay en materia agropecuaria en general.

P.: ¿Crisis internacional?

M.R.:
Creo que en la agricultura no tiene impacto porque es lo que el mundo no va a dejar de demandar. Hay un cambio en las dietas alimentarias, China todavía no está mecanizada. Además, habrá modificaciones porque los gobiernos de las potencias están lanzando planes de rescate. Y cuando un gobierno pone plata en un lugar, deja de hacerlo en otro. Por lo tanto, seguramente en Europa y EE.UU. los subsidios irán bajando.

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