Importantes definiciones dio sobre los planes para el Banco Central su titular,Alfonso Prat-Gay. Fue durante un almuerzo de la Fundación Mediterránea en la que se explayó sobre todos los temas, desde el valor del dólar hasta los instrumentos que opera para impulsar la economía. A continuación, la segunda parte de su exposición y preguntas de los asistentes.
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Quiero revisar qué es lo que nos falta hacer. Si lo tengo que resumir en una frase, es institucionalizar lo que ya estamos haciendo. Sería muy bueno saber que lo que estamos haciendo no es algo que sucedió de repente, por obra y magia del precio de la soja como a algunos les gusta decir, sino el resultado de un esfuerzo diario en el cual vamos tratando de recuperar día a día la credibilidad, sin la cual no podemos operar la política monetaria.
¿Cuál es a mi juicio la mejor manera de institucionalizar lo que estamos haciendo? Avanzar rápidamente hacia un esquema de metas de inflación. Hay cierta incomprensión, hay mucha discusión, y eso es muy bueno. En esa discusión, soy de los que creen que las metas de inflación representan lo que un Banco Central debe hacer de cualquier manera.
¿Cuáles son los próximos pasos? Lógicamente que son varios los que tenemos en mente, pero me quiero concentrar en tres. El primero es el dilema de política monetaria de 2004, que nosotros explicitamos de la manera más clara posible en nuestro último informe de inflación, donde básicamente lo que decimos es que hoy por hoy tenemos una tasa de inflación del orden de 2,3%. Se parece mucho a la tasa de inflación que queremos tener en el largo plazo, pero no podemos engañar a la población diciéndole que ya está ganada la batalla porque hay muchas incertidumbres por delante. Entre ellas, la de los potenciales ajustes de precios rezagados, ya sea por el mercado o por decisiones administrativas que ya estamos viendo en estos días, como el aumento de los taxis, o el del precio de los cigarrillos.
Entonces, el gran desafío que tenemos para 2004 desde la autoridad monetaria es hacer todo lo posible por distinguir entre aumentos permanentes y aumentos transitorios de la inflación.
El segundo paso es avanzar hacia tener una tasa de interés de referencia. Una tasa de intervención del Banco Central, como tienen muchos bancos centrales, para que se entienda bien cuál es la manifestación de política monetaria de la autoridad. Para que se sepa bien cuál es el botón a partir del cual la política monetaria decide ir en una dirección u otra. De alguna manera, para transparentar el proceso de toma de decisiones de la política monetaria. Ahora esto no lo vamos a poder hacer hasta tanto no estén lo suficientemente aceitados los mecanismos de transmisión.
Y ahí tenemos que trabajar muchísimo en la normalización del sistema financiero. La recuperación del crédito es una de nuestras preocupaciones y creo que los números de a poco nos van dando la razón. Es incipiente la recuperación, falta mucho todavía para bajar los brazos y sentirse cómodo al respecto, pero estamos trabajando diariamente en esa dirección.
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