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19 de abril 2006 - 00:00

Activismo impidió de nuevo la elección de rector UBA

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Atilio Alterini, decano de la Facultad de Derecho y el candidato con más votos para ser elegido como rector de la Universidad de Buenos Aires, anunció ayer que iniciará acciones legales para destrabar las sesiones de la asamblea que paralizaron ya por tercera vez activistas de izquierda.
La voluntad de un puñado de estudiantes de izquierda encolerizados volvió ayer a primar por sobre las instituciones y las normas que regulan el funcionamiento de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La elección de su nuevo rector fracasó por tercera vez consecutiva, a partir de una nueva toma del Colegio Nacional Buenos Aires, donde debía sesionar la asamblea universitaria.

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El caos volvió a apoderarse del ámbito académico, pese a la previsibilidad de estos incidentes, anunciados por caciques de la Federación Universitaria Argentina (FUBA) desde hace más de una semana. Haciendo valer la prohibición de que la Policía ingrese a la Universidad, los estudiantes se amotinaron la noche del lunes en el histórico colegio de la calle Bolívar de la Capital Federal para rechazar la candidatura de Atilio Alterini, a quien acusan de haber sido funcionario de la última dictadura militar.

El actual rector, Guillermo Jaim Etcheverry, debe ahora convocar nuevamente al Consejo Superior de la UBA para definir la fecha, el horario y el lugar de una nueva convocatoria a la asamblea. Más temprano, había confirmado que se presentó ante la Justicia para pedirle que «disponga las medidas necesarias» para que se pudiera realizar la asamblea universitaria convocada en el Colegio Nacional Buenos Aires. «Le pedí al juez que arbitre las medidas para que la asamblea se pueda hacer», enfatizó Etcheverry en momentos en que el Colegio Nacional se encontraba tomado por estudiantes.

  • Problema político

  • De todos modos, el funcionario consideró que se registra «un problema político profundo en la Universidad, que no se resuelve por la fuerza». Esa politización de la UBA se remonta incluso a 1973, cuando el peronismo, a través de Vicente Solano Lima, buscó imponer la elección indirecta de las autoridades académicas para eliminar así el poder de decisión de las minorías estudiantiles lideradas por sectores guerrilleros y montoneros.

    El sistema de elección de autoridades en la UBA contrasta con la eficiencia y el profesionalismo con el que se actúa en los ámbitos universitarios estadounidenses, donde los postulantes para ocupar el cargo de rector se preparan especialmente para tal fin y actúan como «managers» académicos, exentos de las chicanas y de las internas políticas de los gobiernos. La tradición reformista compensa el mecanismo democrático en la elección indirecta con voto calificado de algunos estamentos.

    El boicot montado contra Alterini se entiende por la inacción del mismo Etcheverry, pero también desde la antipatía que Cristina Fernández de Kirchner le tiene al decano de la Facultad de Derecho tras haber actuado de anfitrión, en esa casa de estudios, de un foro donde se criticó duramente la polémica reforma del Consejo de la Magistratura. Olvida la senadora que las escalinatas de esa casa de altos estudios fueron cedidas por el decano para desde allí Fidel Castro hiciera su primer discurso público en el país.   

  • «Bochorno»

    Alterini se presentó ayer en las inmediaciones del colegio y denunció que «un grupúsculo» impidió «el ejercicio de la democracia» en la Universidad, a partir de la toma del establecimiento de educación media dependiente de esa casa de altos estudios. «Es un grupúsculo, pero con capacidad suficiente para impedirnos sesionar. Esta es la tercera asamblea fracasada. Es un bochorno que está hartando nuestra sociedad y dañando la imagen de la Universidad de Buenos Aires», enfatizó Alterini.

    En tanto, partidarios de Alterini le recriminaron a Etcheverry que la nueva suspensión de la asamblea lo beneficiaría, debido a que el rector, quien finaliza su mandato el 7 de mayo próximo, es candidato a su reelección. El rector rechazó de plano las acusaciones y destacó que el Consejo Superior de la UBA, al convocar a la asamblea, no fijó medidas de seguridad ni restricciones para el ingreso al Colegio Nacional Buenos Aires. «Yo el 7 de mayo termino mi período», ratificó Etcheverry, quien se definió como «el principal interesado en que se haga la asamblea».

    El ex Colegio jesuita había sido ocupado ayer nuevamente por estudiantes, que lograron así impedir la elección del nuevo rector. La FUBA cuestiona severamente la candidatura de Alterini por haber sido funcionario de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en 1981, durante la última dictadura militar. Además de cuestionar la candidatura del decano de Derecho, los estudiantes piden la reforma del estatuto universitario.
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